Iván Rivera
La siguiente elección del Poder Judicial podría recorrerse un año, luego de que la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo anunció que enviará al Congreso de la Unión una iniciativa de reforma constitucional para que los comicios judiciales previstos para 2027 se realicen hasta junio de 2028, bajo nuevas reglas de organización.
El planteamiento, explicó la mandataria, busca evitar que la elección judicial se empalme con los comicios intermedios de 2027, considerados de los más grandes del país por la cantidad de cargos que estarán en disputa.
Ese año se renovará la Cámara de Diputados, habrá elecciones para gubernatura en 17 estados, además de comicios para 31 congresos locales y mil 718 ayuntamientos, por lo que Sheinbaum sostuvo que la prioridad será la facilidad para que la ciudadanía pueda votar.
La presidenta advirtió que mantener la elección judicial en 2027 implicaría una operación más compleja para los votantes, quienes tendrían que participar en una jornada con múltiples cargos federales, estatales y municipales.
La propuesta surgió, de acuerdo con la propia presidenta, a partir de una evaluación realizada por Luisa María Alcalde, nueva consejera Jurídica del Ejecutivo Federal, quien recomendó mover la elección al 2028 debido a la carga electoral prevista para el año anterior.
De aprobarse la reforma, la elección judicial se llevaría a cabo tanto a nivel federal como local y se elegirían cuatro magistraturas de la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, 463 magistrados de tribunales colegiados de circuito, así como 385 jueces de distrito.
En el ámbito estatal, también se renovarían 424 magistraturas y 2 mil 831 juzgados en 25 entidades federativas, conforme a los datos presentados por el gobierno federal.
La iniciativa también incluye cambios al proceso de selección de candidaturas, entre ellos la creación de una Comisión Coordinadora integrada por representantes de los comités de evaluación de los tres poderes del Estado, quienes tendrían la tarea de aplicar exámenes de conocimientos a las personas aspirantes, entre otras evaluaciones.
Otro de los puntos centrales es la reducción del número de candidaturas: Para la Suprema Corte de Justicia de la Nación, las postulaciones pasarían de 81 a 54; para el Tribunal de Disciplina Judicial, de 45 a 30; y para el Tribunal Electoral, de 63 a 42.
El gobierno federal también buscará simplificar las boletas, luego de que la elección judicial de 2025 fue cuestionada por la dificultad que tuvieron los votantes para identificar a las personas candidatas, ya que la participación ciudadana rondó apenas el 13 por ciento.
De avanzar en el Congreso, México tendría dos años consecutivos de elecciones: en 2027 se concentrarían los cargos ejecutivos y legislativos, mientras que en 2028 se llevaría a cabo la renovación del Poder Judicial.

















