Nacho Juárez
“Todo lo que quieran por Zoom porque el líder ya se va al Mundial”. Esa es la frase más socorrida que el panismo ha enfrentado esta última semana cuando solicitan una reunión con el presidente del Comité Directivo Estatal del PAN, Mario Riestra Piña.
Así como lo lee.
Y es que el panista más morenista de Puebla decidió trasladar su oficina a Los Ángeles, California, porque asistirá al partido inaugural de la Copa Mundial 2026, entre las selecciones de Estados Unidos y Paraguay, a efectuarse este 12 de junio. (Esa será la primera justa que se jugará en el vecino país del norte).
Pero, no es el viaje en sí lo que genera polémica sino la incongruencia.
Me explico.
Desde que Acción Nacional regresó a su lastimera condición de oposición -como gobierno no fueron lastimeros sino patéticos-, los dirigentes y clase política azul, incluidos los legisladores locales y federales, dirigentes estatales, líderes regionales y hasta los secretarios de la cartera asuntos sin importancia -sí, en todo el país existen cientos de decenas de Eduardos Rivera- hicieron de los viajes y asistencia a espectáculos artísticos o deportivos una de sus principales banderas para atacar a los políticos de Morena.
Revise sus redes sociales y comprobará que, semana tras semana, los panuchos salen a rasgarse las vestiduras por la asistencia de morenistas a este tipo de eventos y atizan el ataque con el señalamiento expreso sobre cuál es el origen de los recursos que permitieron cubrir esa frivolidad.

Pues bien, Mario Riestra decidió hacer justo todo lo que su partido critica.
Es más, anda tan emocionado que no deja de presumir sus boletos en zona preferente para el SoFi Stadium, en Inglewood, y hasta promete con enviar fotografías si es que es bien felicitado.
Cada uno de los tickets para el encuentro, según los precios disponibles, rondan los 2 mil 730 dólares en la zona preferente, es decir, alrededor de los 47 mil 746 pesos mexicanos. Gracias a que Mario Riestra no se ha cansado de presumir que va al Mundial, trascendió que tiene cuatro entradas, por lo que el monto total ascendería a casi 200 mil pesos.
A eso hay que agregar los costos del viaje aéreo y hospedaje. A decir de medios de Estados Unidos, Inglewood es considerada la segunda ciudad más cara para asistir a la Copa del Mundo. Se estima que el costo de vuelo y hospedaje para estancias cortas -3 noches- asciende a unos 9 mil 800 pesos por persona.
Solo por entradas al partido, vuelo y hospedaje, Mario Riestra tendrá que desembolsar la friolera de unos 240 mil pesos -¡casi un cuarto de millón!-, sin contar gastos adicionales como traslados, comidas y otras compras que se realizan en cualquier viaje.
Ante estos datos, surge la duda: ¿quién pagará el viajecito?
No es una pregunta ociosa.
Mario Riestra e integrantes de su familia tienen sospechas en el manejo de 3 mil 300 millones de pesos durante su paso por la administración pública, por lo que es necesario que el panismo, en primer lugar, y la sociedad sepan de primera mano si el periplo será cubierto con recursos propios, si hubo alguna invitación por parte de un tercero y quién o quiénes son, o si al dirigente estatal lo patrocinaron.
(Aquí le dejo la liga sobre esa investigación: https://hojaderuta.mx/investigaciones/los-riestra-la-ruta-de-la-opacidad-por-mil-313-mdp-en-puebla/)
Más aún: El dirigente estatal del PAN ha sido señalado hace no mucho por exigir el pago de 50 mil pesos a todos los aspirantes de su partido a un cargo de elección popular. Ese dinero, según la explicación del mismo líder local, es utilizado para el levantamiento de una encuesta -que es aplicada por una empresa patito, por cierto- y la pinta de bardas, lo que constituiría un delito porque el dinero para esa actividad debe comprobarse que salió de las arcas del propio partido.
¿Será acaso que los aspirantes a cargos de elección popular en el PAN estarían financiado el periplo de placer de su dirigente?
La duda también es pertinente porque hasta donde se sabe, el sueldo que hasta 2024 detentaba Riestra Piña ascendía a un poco más de 74 mil pesos mensuales. A menos de que no haya comido ni gastado nada de sus ingresos en varios meses, el panista difícilmente tendría los recursos para liquidar un viaje de esa naturaleza con lo que gana a costillas del partido.
Dando un paso más adelante, no queda duda que el viajecito de Mario Riestra Piña exhibe una doble moral que los ciudadanos identifican cada vez con mayor facilidad, ya que aquellos políticos que señalan con indignación los supuestos excesos de Morena hoy parecen incapaces de explicar los propios.
En otras palabras, ¡hágase la transparencia en los bueyes de mi compadre!
La política mexicana y sobre todo la oposición atraviesa una crisis de credibilidad precisamente por conductas como ésta. Insisto: No es porque alguien asista a un partido de futbol, sino porque quienes construyen su discurso sobre la crítica a los demás terminan haciendo exactamente aquello que condenan.
Mario Riestra debería saber que es la transparencia es el fair play de la política, aunque todo indica que el panista decidió dejar la congruencia y la limpieza fuera del estadio.






















