
Iván Rivera
Luego del ataque armado registrado el pasado lunes en la zona arqueológica de Teotihuacán, que dejó dos personas sin vida -incluido el agresor-, y al menos 13 lesionadas, el gobierno de Puebla anunció un ajuste en sus esquemas de seguridad en espacios turísticos.
El gobernador Alejandro Armenta Mier informó que se intensificarán las medidas de vigilancia en puntos de alta afluencia, particularmente en zonas arqueológicas, a fin de prevenir hechos similares y garantizar la integridad de visitantes tanto nacionales como extranjeros.
El mandatario estatal instruyó al secretario de Gobernación, Samuel Aguilar Pala, a realizar una evaluación detallada de los principales destinos turísticos del estado para detectar posibles áreas de riesgo.
Este anuncio se da en sintonía con las acciones planteadas a nivel federal tras los hechos en Teotihuacán, luego de que la presidenta Claudia Sheinbaum adelantó que se impulsarán medidas inmediatas en recintos históricos del país, entre ellas la posible instalación de arcos detectores de metales en los accesos, con el fin de evitar el ingreso de armas.
Armenta señaló que en Puebla dará seguimiento a esta recomendación, y manifestó que, si bien ya existen operativos permanentes en sitios turísticos, estos mejorarán con un análisis más puntual de las condiciones actuales.
Por su parte, el titular de la Secretaría de Seguridad Pública estatal, Francisco Sánchez González, indicó que actualmente se despliegan elementos de la policía turística en pueblos mágicos y otros puntos concurridos.
Sin embargo, precisó que la vigilancia interna en zonas arqueológicas corresponde, en muchos casos, a los Ayuntamientos o al Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).




