Cada año se publican alrededor de cuatro millones de artículos científicos en el mundo y, según el investigador de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) Víctor Manuel Castaño Meneses, aproximadamente la mitad corresponde al ámbito médico. Sin embargo, esa producción de conocimiento no se refleja necesariamente en el desarrollo de nuevos medicamentos.
La contradicción fue planteada durante la apertura del Simposio Internacional de Investigación Traslacional 2026, organizado por la Facultad de Medicina de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP), que reúne del 28 al 30 de octubre a investigadores interesados en acercar los descubrimientos científicos a la práctica clínica.
Castaño Meneses sostuvo que, pese al volumen de publicaciones, el número de patentes farmacéuticas se mantiene sin cambios significativos y que más del 80 por ciento de los medicamentos fueron desarrollados hace cuatro décadas.
Las cifras corresponden a lo expuesto por el especialista durante su conferencia magistral. El boletín universitario no identifica los estudios o bases de datos utilizados para sustentarlas.
El planteamiento abrió una discusión sobre uno de los problemas que busca atender la medicina traslacional: cómo conseguir que los avances obtenidos en laboratorios y centros de investigación se conviertan en diagnósticos, tratamientos y herramientas útiles para los pacientes.
Del laboratorio al consultorio: el desafío de la medicina traslacional
La investigación traslacional busca conectar distintas etapas del conocimiento médico, desde el estudio de procesos biológicos y enfermedades hasta su posible aplicación en la atención clínica.
Su propósito es reducir la distancia entre los descubrimientos de la ciencia básica y las necesidades que enfrentan médicos y pacientes.
El investigador de la UNAM señaló que el concepto comenzó a utilizarse en 1990 y que, aunque los primeros trabajos relacionados con este enfoque surgieron en Estados Unidos, actualmente registra un impulso importante en China.
Para Castaño Meneses, la producción de artículos científicos debe acompañarse de mecanismos que permitan desarrollar aplicaciones concretas.
La discusión no supone que cada investigación deba convertirse en un medicamento. También comprende nuevas herramientas de diagnóstico, procedimientos terapéuticos y métodos para comprender mejor las enfermedades.
El desafío consiste en identificar cuáles hallazgos pueden avanzar hacia su aplicación médica y qué procesos científicos, tecnológicos y clínicos necesitan superar antes de llegar a los pacientes.
Cáncer, enfermedades metabólicas y terapia génica entre los temas
El Simposio Internacional de Investigación Traslacional 2026 se desarrolla durante tres días, del 28 al 30 de octubre, con actividades académicas organizadas por la Facultad de Medicina de la BUAP.
El programa contempla nueve áreas temáticas.
Entre las anunciadas se encuentran oncología traslacional, enfermedades metabólicas, inmunología y enfermedades autoinmunes, medicina regenerativa y terapia génica.
Estas líneas de investigación abordan problemas médicos desde distintas perspectivas, como el estudio de los mecanismos del cáncer, las alteraciones metabólicas y el funcionamiento del sistema inmunitario.
La medicina regenerativa y la terapia génica, a su vez, exploran alternativas para intervenir en procesos biológicos relacionados con enfermedades y daños en tejidos.
El encuentro incluye conferencias magistrales, mesas temáticas y sesiones de carteles científicos, donde los participantes pueden presentar sus investigaciones y discutir resultados con otros especialistas.
También contempla un concurso de memes y presentaciones breves de proyectos mediante el formato pitch, con el propósito de incorporar distintas formas de comunicación científica.
La Facultad de Medicina busca ampliar sus redes de investigación
El director de la Facultad de Medicina, Celso Enrique Cortés Romero, explicó que el simposio pretende fortalecer la formación académica y establecer vínculos de colaboración entre investigadores.
El funcionario universitario señaló que estos encuentros permiten intercambiar conocimientos y construir relaciones que contribuyan a mejorar el trabajo cotidiano de los profesionales de la medicina.
La participación de especialistas de distintas áreas también ofrece oportunidades para discutir problemas que requieren colaboración entre disciplinas.
El desarrollo de una posible aplicación clínica puede involucrar investigadores de ciencias básicas, médicos, especialistas en tecnología y equipos encargados de evaluar la seguridad y eficacia de nuevas intervenciones.
Por ello, la colaboración científica es uno de los componentes centrales de la investigación traslacional.
La BUAP no precisó cuántos especialistas participan en el encuentro ni anunció convenios específicos o proyectos conjuntos derivados de las actividades.
Publicar conocimiento no siempre significa desarrollar tratamientos
La conferencia de Castaño Meneses planteó una diferencia que suele pasar inadvertida fuera del ámbito académico: producir conocimiento científico y convertirlo en una aplicación médica son procesos relacionados, pero distintos.
Una investigación puede aportar información importante sobre el funcionamiento del organismo o el origen de una enfermedad sin traducirse de inmediato en un medicamento.
El desarrollo de tratamientos exige etapas adicionales de experimentación, evaluación y comprobación de resultados.
Por esa razón, el número de publicaciones no constituye, por sí solo, una medida de los avances disponibles para la atención de pacientes.
El señalamiento del investigador también abre preguntas sobre las condiciones necesarias para transformar el conocimiento: colaboración entre instituciones, infraestructura científica, financiamiento y procesos de evaluación clínica.
El simposio de la BUAP busca abordar esa relación mediante el intercambio de experiencias y avances en distintas especialidades.
Durante tres días, los investigadores discutirán descubrimientos y posibles aplicaciones. La cuestión planteada en la conferencia inaugural permanecerá más allá del encuentro: cómo conseguir que una mayor producción científica también se traduzca en nuevas posibilidades de diagnóstico y tratamiento.















