Las catrinas salieron de los altares para recorrer Ciudad Universitaria. Entre carros alegóricos, música de banda, danza y vestuarios inspirados en distintas tradiciones, estudiantes, docentes y trabajadores de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP) participaron en el primer Desfile de Día de Muertos organizado en este campus.
La celebración del 29 de octubre reunió a dependencias universitarias, agrupaciones artísticas y estudiantes que encontraron en la caracterización de catrinas y catrines una forma de expresar su interpretación de una de las festividades más arraigadas en México.
La rectora Lilia Cedillo Ramírez, acompañada de autoridades universitarias, dio el banderazo de salida a los contingentes desde la avenida ubicada frente a la Torre de Gestión Académica y Servicios Administrativos.
Un carro alegórico abrió el recorrido, seguido por la banda de guerra Lobos BUAP y un contingente de catrinas y catrines vivientes. La Marching Band aportó música al desfile, mientras distintas áreas académicas y culturales se incorporaron a la celebración.
La jornada también incluyó un concurso que reunió a más de 30 catrinas vivientes, cuyas caracterizaciones combinaron elementos tradicionales, referencias históricas y propuestas personales.
De las aulas al desfile universitario
La primera edición del desfile reunió a representantes de la Vicerrectoría de Extensión y Difusión de la Cultura, la Dirección de Deporte y Cultura Física y Caeto.
También participó la preparatoria Cuetzalan del Complejo Regional Nororiental, junto con otras dependencias de la institución.
Las compañías de danza del Complejo Cultural Universitario se sumaron al recorrido, que combinó música, baile y caracterizaciones alusivas a la muerte.
La presencia de estudiantes procedentes de distintas unidades universitarias permitió integrar expresiones culturales más allá de las actividades habituales de Ciudad Universitaria.
Con este desfile, la BUAP incorporó una actividad colectiva a su programación de Día de Muertos, en la que los participantes dejaron de ser únicamente espectadores para convertirse en protagonistas de la celebración.
Más de 30 catrinas, cada una con una historia
Antes del desfile, la Arena BUAP recibió a estudiantes, docentes y personal administrativo que participaron en el concurso de Catrinas vivientes.
Más de 30 caracterizaciones mostraron distintas maneras de representar la muerte y las tradiciones asociadas con esta festividad.
Algunas propuestas incorporaron motivos huicholes, prehispánicos, religiosos y oaxaqueños. Otras recurrieron a elementos andinos o rindieron homenaje a las parteras prehispánicas.
Los atuendos también incluyeron flores de cempasúchil, mariposas monarca, hojas de maíz, papel picado y velas, objetos vinculados con las ofrendas y la memoria de quienes han fallecido.
Hubo participantes que incorporaron una ofrenda a su vestuario y otros que acudieron acompañados de mascotas disfrazadas.
La diversidad de propuestas mostró que la figura de la catrina puede interpretarse desde distintas referencias culturales, sin limitarse a un solo diseño o una caracterización tradicional.
Cada participante utilizó la vestimenta y los accesorios para construir una representación propia de la celebración.
Lilia Cedillo reconoce creatividad y arraigo cultural
Durante la premiación del concurso, la rectora Lilia Cedillo Ramírez destacó el trabajo de quienes participaron en la elaboración de los vestuarios.
Acompañada de Rosalinda Merino Calderón, encargada de despacho de la Vicerrectoría de Extensión y Difusión de la Cultura, reconoció la creatividad y las referencias a las tradiciones mexicanas presentes en las caracterizaciones.
“Son la prueba fehaciente de que son creativos y están arraigados a la celebración de una de las festividades emblemáticas de México y de la cual nos sentimos orgullosos”, expresó.
La rectora consideró que las propuestas presentadas reflejan tanto el talento de la comunidad universitaria como su interés por conservar las expresiones culturales relacionadas con Día de Muertos.
El boletín universitario no precisó los nombres de los ganadores, las categorías premiadas ni los criterios utilizados para evaluar los vestuarios.
Una tradición que encuentra nuevas formas de expresión
La celebración combinó dos actividades distintas: un concurso centrado en el diseño y la caracterización de catrinas, y un desfile que permitió compartir esas expresiones con la comunidad universitaria.
La participación de agrupaciones musicales, compañías de danza, dependencias académicas y personal administrativo amplió el alcance de la jornada.
Los motivos presentes en los vestuarios también mostraron que las referencias utilizadas para representar el Día de Muertos pueden abarcar elementos religiosos, históricos, regionales y artísticos.
En su primera edición, el desfile convirtió a Ciudad Universitaria en un espacio de encuentro entre esas distintas expresiones.
La jornada dejó una imagen de la celebración universitaria: más de 30 catrinas construidas con flores, papel, símbolos y memoria, acompañadas por estudiantes y trabajadores que llevaron las tradiciones de Día de Muertos fuera de los altares y hacia las calles de la BUAP.














