Cuidar a una persona adulta mayor suele aprenderse en la práctica, dentro de una casa y muchas veces sin reconocimiento profesional. Esta vez, 19 personas convirtieron esa experiencia en una acreditación formal bajo el estándar de competencia EC0669 “Cuidado básico de la persona adulta mayor en domicilio”.
La certificación fue entregada por el Gobierno de la Ciudad a través de la Secretaría de las Mujeres, con apoyo del Instituto de Liderazgo Simone de Beauvoir (ILSB), que cubrió becas del 100 por ciento para formación, evaluación y acreditación.
El presidente municipal, Pepe Chedraui, señaló que el proceso busca reconocer conocimientos adquiridos por experiencia y darles un respaldo formal que permita a las personas cuidadoras contar con nuevas herramientas para su desarrollo laboral.
“Hoy consolidamos este proceso de formación y de reconocimiento a sus experiencias y saberes, validando una labor fundamental para el sostén de nuestras familias y de nuestras comunidades”, expresó.
El cuidado también necesita reconocimiento laboral
La titular de la Secretaría de las Mujeres, Zaira González, colocó la discusión en otro terreno: el de las condiciones en que se presta el cuidado.
“Cuidar requiere tiempo, conocimientos, responsabilidad y un esfuerzo físico y emocional. Por eso necesitamos reconocer y profesionalizar esta labor para avanzar hacia condiciones de trabajo dignas y una remuneración justa”, señaló.
La certificación acredita habilidades específicas para atender a personas adultas mayores en domicilio, pero también busca poner valor institucional sobre una actividad que con frecuencia permanece fuera de los esquemas formales de trabajo.
De las 19 personas certificadas, 17 son mujeres y dos hombres.
Cuando cuidar deja de ser tarea de mujeres
La composición del grupo también mostró la desigualdad que persiste en la distribución del trabajo de cuidados.
González sostuvo que la participación masculina debe dejar de ser una excepción.
“Los cuidados no son una tarea exclusiva de las mujeres. Necesitamos que los hombres participen activamente, no como una excepción, sino como parte de una responsabilidad que nos corresponde a todas las personas”, afirmó.
La funcionaria vinculó esa desigualdad con brechas de tiempo, oportunidades y desarrollo para las mujeres, al señalar que la carga del cuidado sigue concentrándose principalmente en ellas.
Octubre abre una discusión sobre quién cuida
La entrega abrió las actividades del llamado Mes de los Cuidados, que comenzará durante octubre con acciones y espacios enfocados en el derecho a cuidar, recibir cuidados y practicar el autocuidado.
La Secretaría de las Mujeres plantea involucrar en esa discusión a hombres, familias, comunidades, instituciones, empresas y gobiernos para modificar la distribución de estas tareas.
El proceso incluyó la participación de Silvia Soler, Carlos Andrés Pérez y Aimé Marisol Jaime Bueyes, integrantes del Instituto de Liderazgo Simone de Beauvoir, en coordinación con la dependencia municipal.
La certificación de 19 personas es una cifra pequeña frente a la dimensión cotidiana del trabajo de cuidados, pero deja planteada una discusión mayor: quién cuida, en qué condiciones lo hace y quién reconoce ese trabajo.















