Off the récord
Nacho Juárez
El gobernador Alejandro Armenta Mier llevó a cabo un encuentro que pasó prácticamente desapercibido en el círculo rojo, pero que representa un movimiento sumamente estratégico con miras a la guerra electoral que se avecina en 2027.
Se trató de la reunión con Coordinadores Operativos Territoriales y Enlaces Distritales en la entidad poblana, encabezados por César Addi Sánchez Salinas, efectuada el pasado 14 de junio.
Y la importancia de ese encuentro fue más allá de poner un alto a la división que existía al interior de Morena entre las estructuras nacional y estatal que operan en Puebla, sino que fue la jugada de Armenta Mier para fusionar en un solo ejército a los batallones para la elección intermedia.
Para medir la importancia de ese acto partidista basta con advertir que el mandatario estatal llegó acompañado por sus tres perfiles rumbo a la alcaldía de Puebla, Gabriela “La Bonita” Sánchez, Laura Artemisa García Chávez y Rafael Moreno Valle Buitrón, a quienes se sumaron la dirigente local, Olga Romero Garci-Crespo, y el presidente del Consejo Estatal de Morena, Andrés Villegas Mendoza.
También estuvieron el líder del Congreso del estado, Pável Gaspar Ramírez, el coordinador de la fracción poblana de Morena en San Lázaro, Juan Antonio González Hernández, además de los principales liderazgos y movilizadores de la estructura estatal del partido oficial -algunos presentes muy a su pesar- y el secretario de Gobernación estatal, Samuel Aguilar Pala.
La estructura de Coordinadores Operativos Territoriales y Enlaces Distritales no es cosa menor. Ellos son los responsables tanto de supervisar las actividades territoriales y afiliación como de la creación e instalación de los comité seccionales y municipales, además de darles cause a sus actividades.
Pese a su responsabilidad, esa estructura -que también responde a Morena a nivel nacional- fue bloqueada y se le intentó minimizar en sus actividades por parte de algunos políticos locales, quienes la ven como una amenaza para sus intereses, sobre todo en el amplio negocio de la designación de candidatos.
A tal grado llegó la marginación que durante un tiempo impidieron que tuvieran acercamiento con el máximo jefe político de Morena. Sin embargo, eso no tardó mucho en saberse y fue ahí cuando Alejandro Armenta entró a poner orden y delinear su jugada estratégica para robustecer al ejército que irá a la guerra electoral.
El encuentro sirvió para que César Addi rindiera un informe de los principales resultados alcanzados: 703 mil 524 afiliados, 276 mil credenciales entregadas, 2 mil 897 Comités Seccionales creados, lo mismo que 217 Consejos Municipales instalados.
Los números se dicen fácil, pero prácticamente significa la creación de la primera estructura político-electoral auditable en Morena.
Y si a eso se suma que de los 2 mil 897 seccionales, alrededor de 849 se encuentran en la capital poblana, ya podrá entender el interés de que esa estructura camine de la mano de “La Bonita” Sánchez, de la maestra Laura Artemisa o del director de la Comisión Estatal de Vivienda, Rafa Moreno Valle Buitrón.

Esos resultados en la capital y otros muy importantes alcanzados en los 16 distritos federales llevaron a Alejandro Armenta a realizar una amplia felicitación a toda la estructura involucrada por su “excelente trabajo”.
Incluso, selló su mensaje con la garantía de que habrá un camino político-electoral conjunto, pues su único interés es el de trabajar con “liderazgos así”, que “hacen estructura” y “sí saben hacer política”
Y aprovechó para rematar con una icónica y muy reveladora frase de poder: “Así como los veo, me vi; y como me ven, algunos de ustedes se verán”.
Cambios en Morena
Con este antecedente en cuenta, ahora se pueden entender los trascendidos que aparecieron este fin de semana respecto a movimientos al interior de Morena.
Aunque algunos interpretaron los cambios en el Comité Directivo Estatal como la eventual salida de Olga Romero Garci-Crespo, en realidad se trata de la confirmación de que el interés del gobernador Alejandro Armenta se encuentra en el fortalecimiento de la estructura local del partido.
Por eso es que Pablo Salazar Vicentello, uno de los operadores de confianza del mandatario, renunció a la Secretaría de Gobernación estatal para asumir la Coordinación de Enlace Territorial, en donde el diputado local José Miguel Trujillo nomás no daba una y quedó muy rebasado.
La llegada de Salazar Vicentello obligará a que la estructura estatal ofrezca, sí o sí, resultados en la integración de liderazgos y seccionales. Pero, a diferencia de otras ocasiones, todo trabajo será auditado de cabo a rabo.
Morena no está para simulaciones. La elección de Coahuila comprobó que el partido en el poder no puede confiarse y que su única fortaleza se encuentra en el trabajo territorial.
Así pues, mientras la oposición basará su estrategia electoral de 2027 en las campañas de aire y el ecosistema digital que crearon con el multimillonario apoyo de agentes nacionales e internacionales, sobre todo empresas y políticos vinculados a la ultraderecha, el gobernador Armenta llevará la lucha al terreno de las estructuras, en donde se sabe es todo un experto, sin descuidar el otro ámbito: el aire y lo digital.
















