Detrás de las nuevas torres de departamentos, plazas comerciales y fraccionamientos exclusivos de este lugar, persiste una realidad que las estadísticas oficiales difícilmente pueden maquillar: la delincuencia cotidiana (robo) continúa siendo uno de los principales problemas para miles de habitantes.
Staff Hoja de Ruta
San Andrés Cholula suele venderse como uno de los municipios con mejor calidad de vida de Puebla. Es sede de universidades privadas, concentra parte del corredor económico de Angelópolis y registra uno de los mayores crecimientos inmobiliarios del estado. Pero esa narrativa de prosperidad convive con otra mucho menos promocionada: la de las carpetas de investigación que, día tras día, siguen acumulándose en las agencias del Ministerio Público.
Los datos oficiales del primer semestre de 2026 muestran que la criminalidad no desapareció, simplemente adoptó formas menos espectaculares que los grandes hechos de sangre. La inseguridad se volvió cotidiana y más difícil de percibir desde el discurso gubernamental.
Durante el primer semestre de 2026, el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública registró un total de mil 686 delitos cometidos en San Andrés Cholula.
Eso significa que, en el municipio gobernado por la panista Guadalupe Cuautle Torres, los ciudadanos tienen que hacer frente a 10 delitos diarios, sobre todo en robo, violencia familiar, lesiones, abuso sexual y otros ligados al ámbito de la protección a la mujer.
Más aún: el número de carpetas de investigación iniciadas por mes se mantienen muy por arriba de como arrancó el 2026, cuando el promedió total fue de 264. El registro indica que marzo fue el mes cuando se reportó la mayor alza, con 300. Sin embargo, en abril, mayo y junio la reducción fue a tal grado raquítica que osciló solo entre los 3 y 20 delitos menos.
Robo, la principal carga
Entre enero y junio de 2026 se iniciaron 576 carpetas de investigación por robo, convirtiéndose, por amplio margen, en el delito más frecuente del municipio.
El promedio equivale a poco más de tres robos denunciados diariamente, sin considerar la cifra negra de delitos que nunca llegan al registro del Ministerio Público.
Dentro de este universo destacan: 138 casos de “otros robos”, 92 robos de vehículo automotor, así como decenas de robos a negocio, casa habitación, transeúnte y autopartes.
El dato revela una constante histórica: San Andrés Cholula continúa siendo un territorio atractivo para la delincuencia patrimonial.
La violencia que nace en casa
El segundo foco rojo no proviene de la delincuencia organizada o común. Proviene del interior de los hogares.

La violencia familiar registró 189 denuncias durante el semestre.
Es una cifra que rara vez ocupa los encabezados, pero constituye uno de los indicadores sociales más preocupantes, pues detrás de cada carpeta existe un contexto distinto: mujeres agredidas, menores expuestos a violencia, adultos mayores vulnerables y familias incapaces de romper ciclos de agresión.
Al extenderse a los delitos de género y otros relacionados, las estadísticas registran 80 carpetas, por casos de abuso sexual (25), ilícitos contra la libertad y seguridad sexual (23), violación (11), acoso (9), violación a la intimidad sexual (4), hostigamiento sexual (2), incumplimiento de obligaciones de asistencia familiar (5) y corrupción de menores (1) y discriminación (3).

El caso más grave de esta violencia se refleja en el feminicidio, considerado como delito de alto impacto. En el semestre, San Andrés Cholula se registraron dos casos
La incidencia en este espectro delictivo no es menor sobre todo cuando el Ayuntamiento encabezado por la panista Guadalupe Cuautle cuenta con la Secretaría de Igualdad Sustantiva de Género, cuyo mandato, según la ley en la materia, está orientado a “impulsar, todas las medidas necesarias para garantizar que las políticas públicas del gobierno municipal contribuyan a reducir las brechas de género, a lograr una participación equitativa e igualitaria entre mujeres, en los ámbitos económico, social, cultural, educativo, deportivo, político y laboral, así como erradicar cualquier tipo de violencia y discriminación entre mujeres y hombres”.
La dependencia recibió este ejercicio fiscal 2026 un presupuesto por 11.6 millones de pesos, en el que se encuentran incluidos 4.1 millones que por ley la Comuna sanadreseña debe invertir para cumplir con Declaratoria de Alerta de Violencia de Género impuesta al municipio.
Los otros delitos: Daños, lesiones y amenazas
Un tercer grupo de delitos evidencia conflictos permanentes en la vida cotidiana.
Durante enero-junio fueron denunciados: 110 casos de daño en propiedad ajena, 99 lesiones y 89 amenazas.
Aunque no suelen clasificarse como delitos de alto impacto, representan una parte importante de la conflictividad social del municipio. Son riñas vecinales, conflictos familiares, disputas patrimoniales y agresiones que deterioran la convivencia comunitaria.














