Iván Rivera
De cara al proceso electoral de 2027, el gobernador de Puebla, Alejandro Armenta Mier, marcó distancia de cualquier señalamiento de favoritismo y dejó fuera de la ecuación a su sobrino, Alejandro Armenta Rosas, quien no podrá buscar la alcaldía de Izúcar de Matamoros bajo las siglas de Morena.
El mandatario estatal fue directo: no habrá margen para excepciones en casos de nepotismo, al señalar que su postura está alineada con las directrices del partido a nivel nacional y con la línea impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum.
Incluso advirtió que, si su familiar tiene aspiraciones políticas, deberá hacerlo en otra fuerza política que sí permita ese tipo de prácticas.
“Cada partido tiene sus directrices, entonces si Alejandro Armenta Rosas quiere participar, solamente lo puede hacer por los partidos que permiten que un familiar pueda competir, por Morena no va a poder participar, aunque él saque un árbol genealógico y diga que no es mi sobrino”, apuntó.
Bajo la misma lógica, reveló que el exgobernador Sergio Salomón Céspedes tomó una decisión en el mismo sentido al pedir que no se considere a su hermano, Mauricio Céspedes, para una posible reelección como diputado local, además de comprometerse a dialogar con él sobre el tema.
En otro frente, el gobernador también salió a aclarar las versiones surgidas tras la difusión de reuniones con distintos actores políticos, entre ellos, el exsecretario de Educación Pública estatal, Jorge Estefan Chidiac.
Armenta rechazó que este encuentro tuviera relación con acuerdos indebidos o con temas como la supuesta asignación irregular de plazas en la SEP y lo enmarcó dentro de una estrategia de interlocución abierta.
Aseguró que su administración mantiene comunicación constante tanto con dirigentes de partidos políticos como Mario Riestra, así como con el sector empresarial, incluidos organismos como Coparmex y el Consejo Coordinador Empresarial, al considerar que el diálogo es parte de la dinámica democrática.
A la par, adelantó que seguirá reuniéndose con representantes de otras fuerzas políticas, como el PVEM y el PSI, a fin de construir consensos y mantener condiciones de gobernabilidad en Puebla conforme se acerca el proceso electoral de 2027.















