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Nacho Mier y la defensa a Rocha Moya

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Nacho Juárez

Algo huele a podrido en la defensa a ultranza que realizó el coordinador de Morena en el Senado de la República, Ignacio Mier Velazco, a favor del gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, acusado -junto con otras nueve personas- por el Departamento de Justicia de Estados Unidos por su presunta vinculación con el Cártel de Sinaloa, sobre todo con Los Chapitos.

La defensa quedó registrada en la cabeza no solo del boletín del legislador -difundido por su aparato de prensa- sino en las cabezas de los principales medios de comunicación nacionales: “En el caso de Sinaloa, Ignacio Mier pide ser prudentes antes de emitir algún juicio”, “Asegura Mier que acusaciones de EU contra Rocha e Inzunza, no tienen sustento”, “Solicitud de extradición de EU contra Rocha Moya y Enrique Inzunza carece de pruebas: Ignacio Mier”.

Las acusaciones asentadas en el expediente integrado por la Fiscalía Federal para el Distrito Sur de Nueva York no son menores: conspiración para la importación de narcóticos; posesión de ametralladoras y artefactos explosivos; así como conspiración para poseer ametralladoras y dispositivos destructivos, por lo que podrían ser castigos con 40 años prisión hasta cadena perpetua.

En la denuncia se puede leer que la simbiosis de Rocha Moya con Los Chapitos data desde antes de 2021 cuando supuestamente el candidato de Morena pactó con esa facción del Cártel de Sinaloa darle todas las facilidades para sus actividades criminales a cambio de apoyarlo en la elección.

La fuerza de Los Chapitos, asienta el expediente de la fiscalía estadounidense, se tradujo en la intimidación a candidatos y votantes, así como el robo de urnas y boletas durante la jornada electoral.

Una vez en el poder, Rocha Moya habría proporcionado, entre otras cosas, información sensible al grupo criminal para su libre operación.

Latinus lo explica muy bien en una nota sobre el expediente:

“Así, Rocha Moya habría facilitado la designación de funcionarios afines al Cártel de Sinaloa en corporaciones policiacas y áreas estratégicas.

“Permitió que autoridades estatales y municipales actuaran en beneficio del grupo criminal; toleró que integrantes del cártel operaran con impunidad en distintas regiones del estado, y tuvo acuerdos con líderes criminales.

“El expediente detalla que, incluso después de asumir la gubernatura, Rocha Moya habría sostenido encuentros con líderes de Los Chapitos, en los que se discutieron mecanismos de colaboración.

“En dichas reuniones —custodiadas por hombres armados del cártel— se habrían definido acuerdos para mantener el control del grupo sobre corporaciones de seguridad y garantizar la continuidad de sus operaciones de tráfico de drogas”.

Ante este caudal de señalamientos, el escándalo y el desprestigio que conlleva, Ignacio Mier no optó por el deslinde ni exigir que todo se aclarara. Mucho menos que todos los involucrados, en funciones legales, se separaran de sus cargos. Todo lo contrario. Decidió cobijar a Rocha Moya.

Pero esa defensa no es gratuita y menos fortuita.

Nacho Mier ha intentado ocultar que, en los albores de Morena por allá de 2012, una de sus principales tareas fue fungir como organizador de los trabajos del partido en los estados de Durango y Sinaloa. Desde esa fecha tuvo acceso a las fibras sensibles que tejieron el movimiento, sus principales actores y la información clave para entender el quién y el cómo del morenismo.

Fue ahí que conoció el poder e influenza de Rocha. Por eso cuando el exrector de la Universidad Autónoma de Sinaloa decidió buscar la candidatura a la gubernatura, el poblano no dudo en respaldarlo e incluso formó parte de una camarilla, integrada por duros de Morena, para acompañar al abanderado en su periplo.

Todo marchaba a pedir de boca. El amigo gobernador no dudó en venir a Puebla para respaldar a Ignacio Mier en su búsqueda por la gubernatura, tal y como quedó consignado el 27 de agosto de 2022, cuando el poblano rindió su cuarto informe legislativo, efectuado en San Pedro Cholula.

El respaldo era abierto, sin importar que eso significara hacer frente al mismo gobernador de Puebla, en ese entonces Miguel Barbosa, que tenía un amplísimo y abultado expediente sobre las andanzas del entonces diputado federal.

Para Nacho Mier, las cosas se fueron a pique en diciembre de 2023, cuando fue avasallado por su primo Alejandro Armenta Mier en la contienda interna de Morena y perdió la nominación.

Rumiando su derrota, Nacho Mier simuló hacer campaña en Puebla como candidato a senador, el premio de consolación que le tocó tras la debacle.

A pesar de eso, el apoyo seguía presente. La reportera Viridiana Lozano recordó en su cuenta de X que los lazos de Nacho Mier con Rubén Rocha también se extendieron a su hijo Ignacio Mier Bañuelos y que ambos también cuentan con la amistad del exgobernador de Sinaloa Quirino Ordaz.

Para su amigo Rocha Moya, en 2023, apenas se asomaba la desgracia, ya que decidió jugar todas sus cartas a favor de Adán Augusto López Hernández en la carrera presidencial. Craso error que no supo enmendar e incluso profundizó con una torpeza todavía mayor.

El 25 de julio de 2024 será recordado por los duros de Morena como el día en que el sistema se cimbró. Ese día, la Agencia Antidrogas de Estados Unidos (DEA, por sus siglas en inglés) anunció la captura de Ismael “El Mayo” Zambada, principal pilar del Cártel de Sinaloa, un movimiento que incluso tomó por sorpresa al presidente Andrés Manuel López Obrador.

Pronto se supo la verdad: Rocha Moya se habría confabulado con Los Chapitos para entregar la cabeza de “El Mayo”. Su participación quedó evidenciada en una serie de contradicciones y versiones sobre lo que ocurrió ese día y que también involucró al exrector de la UAS, Héctor Melesio Cuén Ojeda.

El propio “Mayo” Zambada atizó al escándalo con una carta que envió, a través de sus abogados, a diferentes medios de comunicación.

En una parte de la misiva asentó: “Joaquín Guzmán López me pidió que asistiera a una reunión para ayudar a resolver las diferencias entre los líderes políticos de nuestro estado. Estaba enterado de una disputa en curso entre Rubén Rocha Moya, gobernador de Sinaloa, y Héctor Melesio Cuén Ojeda, ex diputado federal, alcalde de Culiacán y rector de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS), sobre quién debería dirigir esa institución”.

Y más adelante, sostuvo: “Sé que la versión oficial que dan las autoridades del estado de Sinaloa es que Héctor Cuén fue tiroteado la noche del 25 de julio en una gasolinera por hombres que querían robar su motocicleta. Eso no es lo que ocurrió. Lo mataron a la misma hora y en el mismo lugar donde me secuestraron”.

¿Qué hizo Nacho Mier en ese momento? Lo mismo que ahora hace, cobijar a su amigo.

Así da cuenta una reunión, efectuada el 24 octubre de 2024, con el Grupo Parlamentario de Morena en el Senado de la República.

El boletín emitido esa ocasión no tiene desperdicio:

“El Grupo Parlamentario de Morena en el Senado de la República recibió la visita del gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, quien acudió a la Ciudad de México a atender diversos asuntos relacionados con su entidad, así lo informó el vicecoordinador de la bancada, Ignacio Mier Velazco.

“‘Fue una reunión con un compañero nuestro, que tiene nuestro reconocimiento, nuestro respaldo, lo conocemos no solo por su participación en el Movimiento de Regeneración Nacional, nuestro movimiento transformador, lo conocemos desde que fue un dirigente de las Escuelas Normales, un académico, escritor, un político’, expuso el senador por Puebla.

“Ignacio Mier comentó que, en el marco de su visita a la Ciudad de México, el gobernador acudió al Senado de la República para tener un encuentro ‘cordial de amigos, de compañeros, de solidaridad, de afecto con él y con su gobierno’”.

Ahora que Rocha Moya se encuentra nuevamente en desgracia, Ignacio Mier ha salido a respaldarlo en medio de la indignación y escándalo.

Políticamente, el gobernador de Sinaloa es un muerto viviente que no sabe que está muerto.

Nacho Mier aún así lo defiende.

Mucho respaldo que huele a podrido.

¿Quién sigue?

Los duros de Morena deben estar muy preocupados por la investigación de la Fiscalía Federal del Distrito Sur de Nueva York. Fue un mensaje inequívoco del gobierno de Estados Unidos: sabemos lo que han hecho, quiénes lo han hecho, cómo lo han hecho y estamos dispuestos a ir por ustedes.

Tras el expediente radicado en la Corte Sur, la verdadera pregunta no es si habrá extradición o no, sino quién sigue en la lista de la administración de Donald Trump. ¿Adán Augusto? ¿Mario Delgado? ¿Los juniors? ¿Quién?

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