Guadalupe Taddei Zavala anunció que presentará su renuncia a la presidencia del Instituto Nacional Electoral (INE) el 26 de octubre de 2026 ante la Cámara de Diputados, en medio de señalamientos difundidos en medios de comunicación y redes sociales. La consejera presidenta sostuvo que su decisión busca proteger la estabilidad, credibilidad e independencia del organismo electoral.
En un comunicado identificado con el número 460, Taddei informó que dejará la responsabilidad que asumió en abril de 2023, cuando fue designada por la Cámara de Diputados. El anuncio ocurre durante la organización del Proceso Electoral Federal 2026-2027, iniciado, según el documento, el 10 de septiembre.
“Después de una profunda reflexión, he decidido presentar el día de mañana, 26 de octubre, ante la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión, mi renuncia”, señala el texto atribuido a la funcionaria.
Taddei reconoció la circulación de señalamientos, filtraciones y versiones sobre su entorno, aunque advirtió que su autenticidad y contexto deben comprobarse. Rechazó anticipar conclusiones y sostuvo que cualquier denuncia debe investigarse mediante procedimientos institucionales, con transparencia y respeto al debido proceso.
La declaración aparece después de publicaciones periodísticas sobre un presunto vínculo entre un hijo de la consejera presidenta y un contratista del INE, a partir de un viaje a París. El comunicado no identifica expresamente esa investigación ni responde a sus señalamientos específicos.
La funcionaria defendió la capacidad técnica del instituto y afirmó que los trabajos operativos, logísticos y administrativos para las elecciones avanzan conforme a lo previsto. También subrayó que la organización de los comicios depende de una estructura institucional que debe mantenerse al margen de intereses personales.
“Las personas cumplimos ciclos. Las instituciones permanecen. La democracia mexicana debe seguir adelante”, expresó Taddei, quien afirmó haber dedicado 33 años al servicio electoral y sostuvo que su salida no exime a las autoridades de investigar los señalamientos que correspondan.
La eventual renuncia abriría un proceso de sustitución en la presidencia del INE mientras el organismo prepara las elecciones federales de 2027. La Cámara de Diputados tendría que atender la vacante conforme al procedimiento constitucional, sin que la salida anunciada implique por sí misma una determinación sobre las acusaciones difundidas.














