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AMLO sale del retiro para contar su lugar después de la Presidencia

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Andrés Manuel López Obrador reapareció con una definición sobre el papel que pretende ocupar después de la Presidencia: defender el proyecto político que encabezó, pero sin convertirse, según sus palabras, en una figura que condicione a Claudia Sheinbaum.

“No quería yo ser cacique, caudillo, jefe máximo, poder detrás del trono”, explicó el expresidente al justificar el aislamiento político que adoptó después de entregar la Presidencia.

La presentación de Pueblo, su nuevo libro, abrió la puerta para algo más que una conversación editorial. López Obrador reivindicó las políticas de su sexenio, defendió la continuidad de la Cuarta Transformación y dedicó la obra a Sheinbaum, a quien calificó como “extraordinaria” y “la mejor presidenta del mundo, incluyendo hombres y mujeres”.

La intervención coloca nuevamente su voz dentro de las disputas políticas que rodean al movimiento que encabezó hasta 2024, aunque el propio López Obrador insiste en marcar una frontera entre esa defensa y una participación directa en las decisiones del gobierno de su sucesora.

Una parte de su mensaje recuperó otra constante de su Presidencia: la confrontación con medios y periodistas.

López Obrador mencionó a Ciro Gómez Leyva, Pepe Cárdenas, Azucena Uresti, Joaquín López-Dóriga, Carlos Loret de Mola y Carmen Aristegui. A esta última la llamó “vocera de la derecha”.

También calificó como “neofascismo” la estrategia de comunicación que atribuye a sus adversarios y comparó la repetición de acusaciones con los métodos propagandísticos asociados a Joseph Goebbels durante el régimen nazi.

Al hablar de Loret de Mola, estimó que podría recibir entre tres y cinco millones de pesos mensuales. La cantidad corresponde exclusivamente al señalamiento formulado por López Obrador; en el material disponible no se presenta documentación que permita comprobarla.

El expresidente retomó además su acusación de que medios y empresarios utilizaron durante años su capacidad de presión para conseguir publicidad, contratos y beneficios gubernamentales. Vinculó esa interpretación con asuntos que marcaron su gobierno, entre ellos la cancelación del aeropuerto de Texcoco, las condonaciones fiscales y el gasto oficial en publicidad.

Pueblo, la historia contada desde la 4T

El libro ofrece a López Obrador una vía para fijar su propia interpretación del lugar que ocupa la Cuarta Transformación dentro de la historia mexicana.

Según explicó, Pueblo recorre periodos que van de la Independencia y la Reforma al Porfiriato, la Revolución, el cardenismo y los gobiernos posteriores.

López Obrador denomina “neoporfirismo prianista” al periodo que ubica entre los gobiernos de Miguel de la Madrid y Enrique Peña Nieto. El capítulo final queda reservado para la Cuarta Transformación.

La clasificación pertenece a la interpretación histórica del expresidente. Dentro de ella, la 4T aparece como continuidad de las transformaciones nacionales que reivindica y Sheinbaum como responsable de prolongar el proyecto después de su salida de Palacio Nacional.

La aparición rompe nuevamente el retiro público que López Obrador adoptó tras concluir su gobierno. Su intervención anterior de este tipo estuvo vinculada con la promoción de Grandeza.

Del fentanilo a Estados Unidos

López Obrador adelantó que su actividad editorial continuará con otro libro, en el que pretende formular una propuesta para Estados Unidos.

El expresidente cuestionó el modelo de consumo estadounidense, habló de las muertes por drogas y criticó el gasto militar de ese país.

También rechazó que la crisis del fentanilo pueda resolverse únicamente mediante el endurecimiento de las acciones contra las drogas.

“Aunque se acabara el fentanilo, no resolverían el problema”, sostuvo.

López Obrador atribuyó el consumo y las sobredosis a la desintegración familiar y planteó que podrían surgir nuevas sustancias adictivas si Estados Unidos no atiende lo que él considera las causas sociales del problema.

Su planteamiento entra en uno de los puntos de discusión de la relación bilateral: el tráfico de fentanilo, las organizaciones criminales mexicanas y las políticas de ambos gobiernos para contener la producción, traslado y consumo de drogas.

“Estoy muy bien”

El expresidente utilizó también su reaparición para responder a versiones sobre su estado de salud y rumores sobre su muerte, sin ofrecer información clínica específica.

Dijo que durante este año sus adversarios lo han “dado por muerto” en tres ocasiones y recordó que aproximadamente un mes atrás circuló un video que planteaba cómo serían sus funerales.

“Pues no, no, no. Gracias al creador y a la ciencia. Y a la vida y a la suerte. Estoy muy bien”, afirmó.

Cerró con una frase que repitió durante su Presidencia: “Amor con amor se paga”.

Pueblo explica el motivo formal de la reaparición, pero el mensaje dejó planteada una tensión distinta: López Obrador dice que se retiró para no convertirse en poder detrás del trono y, al mismo tiempo, volvió a defender a Sheinbaum, su legado y el proyecto político que dejó en sus manos.

 

 

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