El río Pantepec se convirtió en una amenaza para las comunidades asentadas en sus márgenes cuando la acumulación de sedimentos redujo de 180 a 80 metros su sección hidráulica. Después de las inundaciones del año pasado, que dejaron calles y viviendas bajo el agua, los gobiernos federal y estatal emprendieron una intervención de 124 millones de pesos para recuperar la capacidad del cauce y disminuir el riesgo de nuevos desbordamientos.
La obra busca proteger a cuatro comunidades: Ejido Carrizal Nuevo, La Candelaria, Ejido Carrizal Viejo y El Carrizal, cuyos habitantes enfrentaron daños materiales durante la contingencia anterior.
Durante una supervisión de la primera etapa del talud de seguridad, el gobernador Alejandro Armenta Mier explicó que los trabajos incluyen el desazolve del río, la construcción de un bordo de 3.2 kilómetros y la instalación de muros de gaviones en los puntos donde las inundaciones anteriores destruyeron las estructuras de protección.
“Cuando hay una incidencia que afecta la vida o que pone en riesgo la vida de la población, es importante atenderla de manera inmediata”, afirmó el mandatario.
La intervención está programada para concluir el 15 de diciembre y actualmente mantiene en operación 11 excavadoras y a más de 60 trabajadores, de acuerdo con la presidenta municipal de Pantepec, Araceli Gaspar Cruz.
El azolve redujo la capacidad del río
La acumulación de materiales en el cauce fue uno de los factores que incrementaron la vulnerabilidad de las comunidades ante las lluvias.
Según la información presentada por el gobierno estatal, la sección hidráulica del río pasó de 180 a 80 metros, una reducción que limitó el espacio disponible para conducir el agua.
Para recuperar esa capacidad, los trabajos comprenden la extracción de sedimentos y la utilización de parte del material retirado, junto con arcilla, en la construcción del bordo de seguridad.
El proyecto también contempla reforzar los puntos donde la presión del agua provocó rupturas durante las inundaciones anteriores.
Héctor Salazar Mondragón, subdirector de Infraestructura Hidroagrícola y Rural de la Dirección Local de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), explicó que los muros de gaviones se instalarán en las zonas más vulnerables.
Las intervenciones abarcarán nuevos tramos del cauce y extenderán la protección hasta 800 metros aguas abajo.
Las primeras intervenciones resistieron lluvias recientes
La directora local de Conagua en Puebla, Beatriz Torres Trucios, informó que el paso reciente de dos fenómenos meteorológicos en el Pacífico y uno en el Golfo de México generó preocupación por la posibilidad de nuevas inundaciones.
Sin embargo, señaló que la recuperación de la sección hidráulica permitió conducir el agua sin que se reportaran afectaciones en la zona durante esos episodios.
El resultado representa un primer antecedente favorable de la intervención, aunque los trabajos todavía no concluyen y el riesgo de inundación depende de las condiciones futuras del río y las precipitaciones.
Torres Trucios recordó que la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo recorrió la Sierra Norte el año pasado y dio instrucciones para atender las condiciones de riesgo en Pantepec.
Armenta reconoció la participación de Conagua y de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes en la intervención.
También destacó el trabajo de Protección Civil estatal, Guardia Nacional, Defensa Nacional, Marina, Guardia Forestal, cuerpos de bomberos y autoridades municipales durante la atención de las inundaciones anteriores.
La diputada local Guadalupe Vargas Vargas participó en las gestiones para impulsar los trabajos, según informó el gobernador.
El temor a nuevas inundaciones permanece
Las familias de Pantepec todavía recuerdan las consecuencias de las lluvias del año pasado.
Durante aquella contingencia, el agua cubrió calles e ingresó a viviendas. Aunque hubo pérdidas materiales, las autoridades reportaron que no se registraron fallecimientos en el municipio.
Lucio Torres, habitante de la zona, describió el temor que persiste entre quienes viven cerca del cauce.
“Cuando llueve ya queremos correr, estamos espantados del río y ahorita vemos el beneficio”, expresó.
El poblador reconoció que las obras han mejorado las condiciones de protección y señaló que durante la temporada actual las familias no sufrieron nuevas inundaciones.
Hortensia Antonio también agradeció la instalación de muros de contención y destacó la presencia de autoridades federales y estatales en la comunidad.
Elpidio Téllez consideró que los gaviones ofrecen mayor seguridad frente a posibles desbordamientos.
Los testimonios reflejan el efecto que las inundaciones anteriores mantienen sobre la vida cotidiana de las comunidades, donde las lluvias continúan asociadas con el riesgo de perder bienes y quedar incomunicadas.
El puente también requiere protección
Además de la intervención hidráulica, Armenta planteó reforzar la protección del puente mediante recursos del programa de Obra Comunitaria.
El propósito sería evitar que las localidades pierdan su comunicación terrestre durante precipitaciones extraordinarias.
Esta propuesta se suma a las acciones destinadas a recuperar la capacidad del río y proteger sus márgenes, aunque corresponde a una intervención adicional.
La presidenta municipal, Araceli Gaspar Cruz, confirmó que los trabajos del talud avanzan con maquinaria y personal desplegados en la zona, con la meta de concluir el 15 de diciembre.
La inversión de 124 millones de pesos responde a un problema que las comunidades ya padecieron: un río cuya capacidad disminuyó por el azolve y que, durante las lluvias intensas, terminó por desbordarse sobre calles y viviendas.
La recuperación del cauce ha permitido enfrentar recientes precipitaciones sin afectaciones reportadas. La siguiente prueba será completar las estructuras de protección y mantener la capacidad hidráulica del Pantepec antes de que nuevas lluvias extraordinarias vuelvan a poner en riesgo a las cuatro comunidades.














