La intervención comprende el desazolve del río, un bordo de seguridad de 3.2 kilómetros y muros de gaviones en los puntos donde la fuerza del agua destruyó parte de las defensas anteriores.
Durante una supervisión de los trabajos, el gobernador Alejandro Armenta Mier explicó que el azolve redujo la sección hidráulica del río de 180 a 80 metros, lo que limitó su capacidad para conducir el agua durante las lluvias intensas.
“Cuando hay una incidencia que afecta la vida o que pone en riesgo la vida de la población, es importante atenderla de manera inmediata”, afirmó el mandatario.
La obra busca proteger directamente a Ejido Carrizal Nuevo, La Candelaria, Ejido Carrizal Viejo y El Carrizal, localidades que enfrentaron inundaciones durante la temporada anterior.
Un río con menor capacidad para conducir el agua
El problema que enfrentan las comunidades no se limita al incremento del caudal durante las tormentas. La acumulación de sedimentos redujo el espacio disponible para el paso del agua y elevó la posibilidad de desbordamientos.
Para atender esa condición, los trabajos incluyen retirar material del cauce y recuperar su profundidad.
Parte del material extraído se utiliza, junto con arcilla, para construir el bordo de seguridad que se extenderá a lo largo de 3.2 kilómetros.
La intervención también contempla reforzar los puntos vulnerables con muros de gaviones, estructuras destinadas a contener la presión del agua y proteger las márgenes del río.
Héctor Salazar Mondragón, subdirector de Infraestructura Hidroagrícola y Rural de la Dirección Local de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), explicó que estas estructuras se colocarán donde la presión y la altura del agua provocaron rupturas durante las inundaciones anteriores.
Los trabajos también abarcarán nuevos tramos para extender la protección hasta 800 metros aguas abajo.
Las primeras obras enfrentaron una nueva temporada de lluvias
La directora local de Conagua en Puebla, Beatriz Torres Trucios, informó que las autoridades mantuvieron especial atención ante el paso reciente de dos fenómenos meteorológicos en el Pacífico y uno en el Golfo de México.
La preocupación se concentraba en la posibilidad de nuevas lluvias intensas sobre una zona que ya había sufrido inundaciones.
Según la funcionaria, la recuperación de la sección hidráulica permitió conducir el agua sin que se reportaran afectaciones en las comunidades durante esos episodios.
El resultado corresponde a las condiciones registradas en esos eventos y no significa que haya desaparecido el riesgo de futuras inundaciones.
Torres Trucios recordó que la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo recorrió la Sierra Norte el año pasado y dio instrucciones para impulsar la intervención hidráulica.
El gobernador reconoció la participación de Conagua y de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes, así como la intervención de instituciones de seguridad y protección civil durante las emergencias anteriores.
Once excavadoras y más de 60 trabajadores
La presidenta municipal de Pantepec, Araceli Gaspar Cruz, informó que actualmente trabajan en la zona 11 excavadoras y más de 60 personas.
La fecha prevista para concluir la intervención es el 15 de diciembre.
El proyecto comprende la protección de las cuatro comunidades directamente beneficiadas y el reforzamiento de tramos donde las inundaciones anteriores comprometieron la seguridad de viviendas y caminos.
Armenta también planteó la posibilidad de utilizar recursos del programa de Obra Comunitaria para reforzar la protección del puente y evitar que las localidades queden incomunicadas durante lluvias extraordinarias.
La propuesta se encuentra separada de los trabajos hidráulicos que actualmente están en ejecución.
El mandatario destacó las gestiones de la diputada local Guadalupe Vargas Vargas para impulsar la intervención.
El recuerdo de las inundaciones permanece entre los habitantes
Las inundaciones del año pasado dejaron calles cubiertas por el agua y viviendas afectadas en Pantepec. De acuerdo con el gobierno estatal, hubo daños materiales, pero no se registraron pérdidas humanas en el municipio.
Para quienes viven cerca del río, la amenaza continúa presente cada vez que comienzan las lluvias.
“Cuando llueve ya queremos correr, estamos espantados del río y ahorita vemos el beneficio”, relató Lucio Torres, habitante de la zona.
El poblador reconoció los trabajos de protección y destacó que durante la actual temporada no sufrieron nuevas inundaciones.
Hortensia Antonio también agradeció la construcción de los muros de contención y recordó la visita de la presidenta Claudia Sheinbaum a la región.
Elpidio Téllez expresó que la instalación de gaviones le permite percibir mayor seguridad frente a posibles desbordamientos.
Los testimonios reflejan una preocupación compartida por las comunidades que ya enfrentaron la entrada del agua a sus viviendas.
La intervención de 124 millones de pesos representa una respuesta a ese riesgo, pero todavía tiene trabajos pendientes. La recuperación del cauce y el reforzamiento de sus márgenes deberán completarse antes del 15 de diciembre, mientras las familias de Ejido Carrizal Nuevo, La Candelaria, Ejido Carrizal Viejo y El Carrizal siguen dependiendo de la capacidad del río para conducir las lluvias sin desbordarse.















