Hay poblanos que salieron de sus comunidades en busca de mejores oportunidades y nunca pudieron regresar. A ellos está dedicada la ofrenda que habitantes de San Agustín Tlaxco, junta auxiliar de Acajete, instalaron en el edificio Ejecutivo del Centro Integral de Servicios (CIS), donde las flores, los alimentos y las tradiciones de Día de Muertos se convirtieron en una expresión de memoria para quienes fallecieron lejos de su tierra.
La iniciativa reunió a integrantes de esta comunidad poblana con representantes del gobierno estatal, entre ellos Felipe David Espinoza Rodríguez, director general del Instituto Poblano de Asistencia al Migrante (IPAM), quien destacó el respaldo del gobernador Alejandro Armenta Mier a las familias migrantes y el reconocimiento de sus raíces culturales.
La ofrenda recuperó el sentido de una tradición que permite mantener presentes a los familiares ausentes, pero incorporó una dedicatoria especial: recordar a quienes dejaron Puebla por necesidad y contribuyeron con su trabajo a la vida económica y social de otros países.
Una ofrenda para quienes no encontraron el camino de regreso
El cronista de San Agustín Tlaxco, Antonio García, explicó que las ofrendas tienen raíces prehispánicas y forman parte de una cosmovisión en la que la muerte no representa el final de la existencia.
Recordó que estos altares surgieron como una expresión de agradecimiento a la tierra al comienzo del invierno y que, con el paso del tiempo, incorporaron distintas manifestaciones religiosas y culturales.
Al explicar la dedicatoria a los migrantes, expresó:
“Nuestra ofrenda y todo este sincretismo está dedicado a ellos, que dejan su país por necesidad, que ayudan y contribuyen a la grandeza de Estados Unidos”.
Sus palabras dieron un significado particular al homenaje. La ofrenda no solamente recordó a personas fallecidas, sino que reconoció las historias de quienes abandonaron sus comunidades para buscar trabajo y mejores condiciones de vida en el extranjero.
Para las familias de San Agustín Tlaxco, preservar estas costumbres significa también mantener los vínculos con quienes partieron y transmitir a las nuevas generaciones la memoria de sus antepasados.
De Nueva York y Nueva Jersey surgió la propuesta
La dedicatoria del altar tuvo su origen en un encuentro relacionado con las comunidades poblanas que viven en Estados Unidos.
Alejandro González Valdez relató que, durante una visita a las casas de representación Por Amor a Puebla en Nueva York y Nueva Jersey, surgió la invitación para dedicar una ofrenda a los connacionales que murieron fuera de México.
La propuesta permitió vincular una celebración tradicional de Acajete con las experiencias de quienes emigraron y conservaron sus lazos familiares y culturales con Puebla.
González Valdez también destacó la importancia de las casas de representación como espacios de comunicación y apoyo para los poblanos que necesitan efectuar trámites desde el extranjero.
El director del IPAM, Felipe David Espinoza Rodríguez, reconoció el significado de este vínculo y destacó que la administración de Alejandro Armenta mantiene entre sus compromisos la atención a las comunidades migrantes y el respeto a su identidad.
El carnaval de San Agustín Tlaxco también estuvo presente
La jornada incorporó danzas, música y expresiones tradicionales del carnaval de San Agustín Tlaxco, cuyos participantes compartieron parte de la riqueza cultural de su comunidad.
La presencia de los danzantes permitió reunir dos manifestaciones de la memoria colectiva: las ofrendas de Día de Muertos y las costumbres festivas que los habitantes han conservado a través de generaciones.
Isidro Cano de Jesús expresó su deseo de que estas tradiciones alcancen mayor reconocimiento nacional e internacional, como parte del patrimonio cultural de la comunidad.
Azucena Cano destacó la importancia de transmitir las costumbres de padres a hijos, para que las nuevas generaciones conozcan y preserven las expresiones que identifican a San Agustín Tlaxco.
La participación de los habitantes convirtió el homenaje en una muestra de las tradiciones que acompañan la vida comunitaria, incluso cuando parte de sus integrantes se encuentra lejos de Puebla.
La memoria de los migrantes une a Puebla con sus comunidades en el extranjero
La ofrenda instalada en el CIS también permitió reconocer una realidad compartida por numerosas familias poblanas: la distancia que separa a quienes permanecen en sus comunidades de aquellos que salieron del país.
Felipe David Espinoza Rodríguez destacó que el gobierno estatal busca conservar esos vínculos mediante el acompañamiento a los migrantes y el reconocimiento de sus raíces.
El homenaje promovido por habitantes de San Agustín Tlaxco dio espacio a las tradiciones que han mantenido vivas las comunidades, al tiempo que recordó la aportación de quienes encontraron fuera de México una oportunidad para trabajar y sostener a sus familias.
Entre flores, frutas, alimentos, música y danzas, la ofrenda recuperó el significado del Día de Muertos para recordar a los ausentes. Esta vez, la dedicatoria fue para los poblanos que emprendieron el camino de la migración y murieron lejos de casa, pero cuya memoria permanece vinculada con las comunidades que dejaron atrás.














