Iván Rivera
Aunque sin fijar tiempos ni adelantar decisiones, el delegado de Programas para el Bienestar en Puebla, Rodrigo Abdala, dejó ver que la alcaldía de la capital está dentro de sus horizontes políticos, al señalar que es una aspiración válida para quienes participan en la vida pública del estado.
El planteamiento surge mientras continúa al frente de la estructura federal de apoyos sociales, función en la que dijo, se mantiene concentrado por ahora, aunque evitó pronunciarse sobre una posible salida del cargo pese a la sugerencia de la presidenta Claudia Sheinbaum de que los funcionarios con aspiraciones electorales se separen con anticipación.
A la par, durante la entrega de tarjetas del Bienestar, el gobernador Alejandro Armenta hizo un reconocimiento al desempeño del funcionario federal, a quien describió como un perfil alineado con los principios del movimiento de la Cuarta Transformación y con cercanía hacia la ciudadanía.
Abdala argumentó que su paso por Morena le ha permitido formarse en el servicio público, por lo que consideró natural pensar en nuevos retos. Incluso, sostuvo que dirigir el Ayuntamiento de Puebla representa una meta común entre quienes desarrollan carrera política en la entidad.
“Lo he demostrado desde el día 1 que me integré a Morena: convicción, y la verdad es que estoy muy agradecido por las oportunidades que me han permitido vivir y me encantaría ir escalando. Por supuesto que la presidencia municipal es una aspiración de cualquiera”, manifestó.
Por su parte, Armenta evocó la relación política que mantiene con Abdala desde años atrás, particularmente en la etapa de fortalecimiento de Morena en Puebla, pues recordó que, durante recorridos en la Sierra Norte, el ahora delegado jugó un papel relevante para facilitar su acercamiento con la militancia.












