Durante 2026, la entidad poblana mostró una mejoría económica mayor a la registrada en gran parte del país. La industria, las exportaciones y el empleo fueron los principales motores de este avance.
Staff Hoja de Ruta
La economía poblana inició 2026 con resultados positivos. Durante el primer trimestre del año, la actividad económica del estado creció 3.1 % en comparación con el mismo periodo de 2025. Este resultado colocó a Puebla entre los cinco estados con mayor crecimiento anual de México, de acuerdo con el Indicador Trimestral de la Actividad Económica Estatal del Instituto Nacional de Estadística y Geografía, el INEGI.
Además, al comparar los primeros tres meses de 2026 con los últimos tres meses de 2025, la economía de Puebla avanzó 0.5 %. Esto significa que el estado no solamente mejoró frente al año anterior, sino que también mantuvo una tendencia de crecimiento al comenzar el nuevo año, según el documento publicado por el INEGI el 29 de julio de 2026.
Las cifras sin ajustes estacionales también muestran un resultado favorable. La economía poblana aumentó 2.7 % anual, mientras que la economía nacional creció solamente 0.3 % en el mismo periodo. En términos sencillos, Puebla avanzó mucho más rápido que el promedio del país durante el primer trimestre de 2026.
El estado también tuvo una participación importante en el crecimiento económico nacional. Puebla aportó 0.09 puntos porcentuales al resultado del país y se ubicó entre las entidades que más ayudaron a sostener la actividad económica de México. Este dato aparece en la gráfica 2 de la página 8 del informe del INEGI.

La industria fue el principal motor
La mayor parte del crecimiento poblano vino de las actividades industriales, entre ellas la fabricación de productos, la construcción, la generación de energía y otras actividades productivas. Este sector creció 5.3 % anual en Puebla, mientras que a nivel nacional disminuyó 1.2 %.
Este resultado es importante porque muestra que Puebla logró aumentar su producción industrial en un momento en el que varios estados manufactureros tuvieron retrocesos. La entidad superó los resultados de lugares como Coahuila, Baja California, Chihuahua, Jalisco, Guanajuato y Nuevo León, cuyas actividades industriales presentaron disminuciones durante el mismo periodo.
El comercio y los servicios también avanzaron. Las actividades relacionadas con tiendas, transporte, restaurantes, educación, salud y otros servicios crecieron 1.5 % anual en Puebla, por encima del aumento nacional de 1.0 %. Esto indica que la mejoría no se concentró solamente en las fábricas, sino que también llegó a negocios y servicios que forman parte de la vida diaria de la población.
El crecimiento de la industria también se reflejó en las ventas de productos poblanos a otros países. Durante el primer trimestre de 2026, Puebla exportó mercancías por 4 mil 61.5 millones de dólares, cantidad que representó un crecimiento de 22.1 % frente al mismo periodo de 2025, de acuerdo con el informe de Exportaciones por Entidad Federativa del INEGI.
Con este resultado, Puebla ocupó el lugar número 12 entre los estados con mayor valor de exportaciones y aportó 2.6 % del total nacional. Esto confirma que los productos fabricados en el estado mantienen una presencia importante en los mercados internacionales.
La industria manufacturera fue responsable de casi todas las exportaciones poblanas. De los más de 4 mil millones de dólares vendidos al exterior, 3 mil 994.7 millones correspondieron a productos manufacturados. Es decir, aproximadamente 98 de cada 100 dólares exportados por Puebla procedieron de productos fabricados o transformados en el estado.
Las exportaciones manufactureras aumentaron 22.6 % anual, lo que fortalece la idea de que la industria fue uno de los principales apoyos de la economía poblana. El crecimiento económico y el aumento de las exportaciones ocurrieron al mismo tiempo, por lo que ambos indicadores muestran una mayor actividad productiva durante el inicio de 2026.
Más personas encontraron trabajo
La mejoría económica también tuvo efectos en el empleo. En los primeros tres meses de 2026, Puebla registró cerca de 3.1 millones de personas ocupadas, es decir, personas que tenían un trabajo o realizaban alguna actividad económica. Fueron 56 mil personas más que en el mismo periodo de 2025, según la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo del INEGI.
Al mismo tiempo, disminuyó el número de personas que buscaban trabajo y no lo encontraban. La población desocupada fue de aproximadamente 56 mil personas, y la tasa de desempleo bajó a 1.8 %. Un año antes había sido de 2.5 %, por lo que la reducción fue de 0.7 puntos porcentuales.
Algunas actividades tuvieron aumentos importantes de trabajadores. El comercio sumó alrededor de 21 mil personas ocupadas, la construcción agregó cerca de 33 mil y los servicios sociales, como educación y salud, incorporaron aproximadamente 36 mil personas más que un año antes.
También disminuyó la cantidad de personas que tenían trabajo, pero necesitaban laborar más horas para obtener mayores ingresos. Esta población, conocida como subocupada, pasó a 190 mil personas, 52 mil menos que un año antes. La tasa de subocupación bajó de 8.1 a 6.2 %, de acuerdo con el INEGI.
Los retos ineludibles
Aunque los resultados son positivos, la recuperación no llegó de la misma manera a todos los sectores. Las actividades del campo disminuyeron 1.7 % anual, mientras que la industria y los servicios crecieron. Esto muestra que la agricultura y otras actividades primarias todavía necesitan apoyo para participar con mayor fuerza en la recuperación económica.
Otro reto importante es la informalidad laboral. En el primer trimestre de 2026, alrededor de 2.2 millones de personas trabajaban en condiciones informales, equivalentes a 70.9 % de la población ocupada. Esto incluye a personas que trabajan sin seguridad social, sin prestaciones o en negocios no registrados. Por lo tanto, crear más empleos no es suficiente: también se necesita que esos trabajos sean estables, seguros y mejor pagados.















