Nueve edificios y más de 2 mil 600 metros cuadrados de fachadas fueron intervenidos bajo supervisión del INAH; el Gobierno estatal anuncia nuevas obras en las calles 2, 4 y 6 Oriente, además de intervención al Parián
Redacción Hoja de Ruta
En el Centro Histórico de Puebla, las calles que no sólo conducen de un punto a otro: guardan la memoria de la ciudad. Las fachadas, molduras, banquetas y antiguos inmuebles forman parte de una historia que, entre el paso del tiempo y el abandono, también había comenzado a mostrar grietas.
Este martes, sobre la calle 6 Norte, entre la avenida Juan de Palafox y Mendoza y la calle 4 Oriente, esa historia comenzó a recuperar color y presencia.
Con una inversión de 2.8 millones de pesos, el Gobierno del Estado rehabilitó nueve inmuebles y 2 mil 627.49 metros cuadrados de fachadas, como parte de una estrategia para recuperar barrios históricos, mejorar el entorno urbano y generar condiciones de seguridad, bienestar y desarrollo turístico.

La intervención no se limitó a una operación de pintura. De acuerdo con la Secretaría de Infraestructura, los trabajos incluyeron restauración especializada de fachadas, molduras y materiales originales, bajo la supervisión del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), con el propósito de conservar los elementos arquitectónicos que hacen de esta zona uno de los rostros más reconocibles de la capital poblana.
Durante el recorrido, el gobernador Alejandro Armenta Mier caminó desde la avenida Juan de Palafox y Mendoza por la calle 4 Oriente hasta llegar al Barrio del Artista. A pie, entre inmuebles que cuentan décadas de historia y otros que todavía demandan atención, el mandatario supervisó las obras y señaló edificios que requieren mantenimiento.

El secretario de Infraestructura, José Manuel Contreras de los Santos, informó que las obras benefician aproximadamente a 1.5 millones de habitantes de la zona capital y adelantó que, por instrucción del gobernador, continuarán trabajos en las calles 2, 4 y 6 Oriente.
La intención, explicó el gobierno estatal, es que la recuperación arquitectónica no ocurra de manera aislada, sino que forme parte de una intervención más amplia en los barrios de la capital.
Porque Puebla es el #LatidoDeMéxico 🫶🏼, impulsamos a los 14 Barrios Fundacionales con el Programa de Obra Comunitaria #PorAmorAPuebla, para seguir transformando en grande. 🏘️✨ pic.twitter.com/fnXM6RaMoN
— Alejandro Armenta (@armentapuebla_) August 18, 2026
El barrio como memoria viva
Para el gobernador, los barrios no son únicamente conjuntos de calles y edificios antiguos. Son espacios donde persisten la identidad, la cultura, la convivencia y la organización comunitaria.
Por ello, instruyó identificar sitios emblemáticos que puedan incorporarse a esquemas de atención mediante el Programa de Obra Comunitaria, con la participación de los ayuntamientos, el INAH y los comités ciudadanos.
En ese mismo horizonte se encuentra El Parián, cuyo perímetro será sometido a una rehabilitación integral que contempla fachadas y techumbres, mediante técnicas y materiales acordes con el valor histórico del sitio.

La apuesta oficial es que la recuperación del patrimonio se convierta también en una herramienta para reactivar la vida de los barrios.
La secretaria de Bienestar, Laura Artemisa García Chávez, informó que fueron entregados 14 cheques a igual número de barrios, distribuidos en tres microrregiones, con una bolsa global de 12 millones 453 mil 373 pesos.
Los recursos serán destinados a obras como guarniciones, banquetas, luminarias, parques y fachadas. La definición de los proyectos, destacó, se realizó con participación de los propios habitantes.
En las zonas históricas, agregó, las intervenciones se desarrollan con acompañamiento y autorización del INAH.
La estrategia involucra además a las secretarías de Deporte y Juventud, Turismo, Cultura y Gobernación, así como a los equipos territoriales de Bienestar y Deporte y la coordinación de Obra Comunitaria.

Del patrimonio a la economía de los barrios
La restauración de una fachada puede parecer, a primera vista, un asunto estrictamente arquitectónico. Pero en los barrios del Centro Histórico, el gobierno estatal busca que tenga otra consecuencia: que el visitante permanezca, camine, consuma y conozca.
La secretaria de Deporte y Juventud, Gabriela “La Bonita” Sánchez Saavedra, sostuvo que el mejoramiento de calles, fachadas y espacios del Centro Histórico —reconocido como Patrimonio Mundial— contribuye a fortalecer el turismo y la economía de las comunidades.
El gobernador señaló que Puebla pasó del sexto al cuarto lugar entre los estados más visitados del país y vinculó ese crecimiento con la necesidad de llevar los beneficios del turismo a los barrios.
La conectividad aérea, dijo, permitirá atraer visitantes hacia zonas donde la oferta no se limita a los edificios históricos: también están la gastronomía, el arte, la cultura y la vida cotidiana de sus habitantes.
La premisa es sencilla: que el turismo no se quede en las postales, sino que se traduzca en ingresos para quienes viven y trabajan en estos lugares.

Diez años de espera
Detrás de las cifras oficiales hay historias más largas que cualquier boletín.
Durante el acto, representantes vecinales recordaron que algunas comunidades habían esperado alrededor de una década para recibir respaldo.
Magaly Cruz Cabrera, representante de San Antonio, agradeció el apoyo después de más de 10 años sin recursos.
Desde el Barrio del Alto, Guadalupe Oranco Ochoa reconoció la atención a necesidades que durante años habían permanecido sobre la mesa.
En Santa Anita, Fabiola de Jesús señaló que también habían esperado cerca de una década para contar con este respaldo.
Y desde San Miguelito, Elizabeth López Rocha explicó que los recursos permitirán atender alumbrado, banquetas y fachadas, pero también recuperar inmuebles abandonados que pueden convertirse en puntos de riesgo e inseguridad.
















