Dulce Gómez / @dulcgomez
Tras las inundaciones registradas este fin de semana por las intensas lluvias en Puebla, el coordinador de gabinete estatal, José Luis García Parra, señaló la existencia de un “cartel de las inundaciones”, integrado por desarrolladores inmobiliarios y autoridades municipales que durante años permitieron la construcción de viviendas en zonas de riesgo y áreas naturales destinadas al desfogue de agua.
En conferencia de prensa, el funcionario sostuvo que el problema de las inundaciones en la zona metropolitana no es una situación reciente ni consecuencia exclusiva de las precipitaciones intensas, sino el resultado de decisiones urbanísticas y de infraestructura acumuladas durante administraciones del PRIAN.
Explicó que Puebla se encuentra asentada en una región con una importante actividad hidrológica y recibe anualmente entre 800 y mil milímetros de precipitación pluvial, principalmente entre los meses de julio y octubre.
Históricamente, indicó, el territorio contaba con ríos, barrancas y cuencas naturales que permitían la circulación y desalojo del agua de lluvia; sin embargo, esos espacios se han reducido por el crecimiento urbano desordenado.

García Parra aseguró que municipios de la zona metropolitana como Puebla, San Pedro Cholula, San Andrés Cholula, Cuautlancingo, Coronango y Santa Clara Ocoyucan registraron desarrollos inmobiliarios que invadieron barrancas, arroyos y cauces naturales, provocando bloqueos en los escurrimientos de agua.
De acuerdo con el funcionario, algunos desarrolladores habrían rellenado estos espacios con escombros para ampliar terrenos destinados a proyectos habitacionales, acciones que, señaló, fueron permitidas o ignoradas por administraciones municipales.
Asimismo, recordó que el artículo 115 constitucional establece la responsabilidad de los gobiernos municipales en materia de agua potable, drenaje y saneamiento; no obstante, afirmó que durante los últimos años las inversiones destinadas al mantenimiento y modernización de la infraestructura hidráulica fueron insuficientes.
El coordinador de gabinete también responsabilizó a decisiones tomadas en administraciones anteriores por las complicaciones actuales en algunos puntos críticos de la ciudad. Como ejemplo mencionó el caso del Bulevar 5 de Mayo, donde en 2012 se realizó el embovedamiento del río San Francisco durante la administración panista de Rafael Moreno Valle Rosas, como gobernador, y Eduardo Rivera Pérez, como alcalde.
Indicó que durante esa obra se habrían omitido trabajos complementarios para conectar adecuadamente la red pluvial, situación que actualmente complica el desalojo del agua cuando se presentan lluvias intensas y genera afectaciones recurrentes en la zona.
A ello, añadió, se suman presuntas deficiencias en los trabajos de saneamiento y mantenimiento a cargo de Agua de Puebla, empresa concesionaria que opera desde 2013. García Parra aseguró que la compañía ha incumplido con diversas obligaciones relacionadas con el mantenimiento preventivo de drenajes y la operación de equipos especializados para desazolve.
Como parte de las acciones para reducir las anegaciones en puntos críticos, informó que desde febrero opera una mesa de trabajo integrada por el Ayuntamiento de Puebla, Soapap, Agua de Puebla, la Gerencia del Centro Histórico y la Secretaría de Movilidad e Infraestructura municipal.
Precisó que uno de los principales proyectos se concentra en el Bulevar 5 de Mayo, una de las zonas que registra mayores afectaciones durante la temporada de lluvias.
Detalló que actualmente el Ayuntamiento desarrolla estudios hidrológicos, mientras que Soapap y Agua de Puebla realizan diagnósticos sobre las redes sanitaria y pluvial conectadas a la bóveda del Puente de Bubas. De tal modo, una vez concluidos dichos análisis se determinarán las obras necesarias para mejorar la capacidad de desalojo del agua y disminuir las inundaciones en este corredor vial.

















