Nacho Juárez
Para nadie es un secreto que Mario Riestra Piña es el panista más morenista que existe en el estado. No da paso sin pedir permiso en el epicentro del poder local y con eso cree que está blindado o habría ganado algún tipo de salvoconducto que frene las investigaciones que existen en su contra y sus familiares por las trapacerías cometidas en su paso por la administración pública.
Hace unos días, en un intento por quedar bien con la administración estatal en la puja que existe por la candidatura de Morena en la capital poblana, el dirigente estatal del PAN pretendió, una vez más, sembrar la idea de que la mejor alternativa que podría existir, en caso de que Pepe Chedraui se quedara con la nominación del partido oficial, era que Acción Nacional enviara como su abanderada a Blanca Alcalá Ruiz.
La lógica es que la expriista cuenta con un buen posicionamiento en las encuestas, tiene experiencia electoral y ofrecería el contrapeso para frenar las aspiraciones de Chedraui Bubid, es decir, que si bien podría llegar a ser el candidato de Morena, tendría una contienda muy difícil e incluso enfrentaría el riesgo de perder ante los negativos que arrastra por su gestión al frente del Ayuntamiento de Puebla.
En un paso más arriesgado, Riestra Piña incluso deslizó la idea de que Blanca Alcalá podría sujetarse a los escenarios que fueran necesarios de acuerdo a los intereses de Morena.
Lo que Mario Riestra no esperaba es que la respuesta que obtendría sería el veto a la eventual candidatura de Blanca Alcalá.
La razón es sencilla.
En el epicentro del poder en la entidad tienen la radiografía exacta de que la expresidenta municipal trae su propio juego político en el que no existe ningún tipo de lealtad y ha creado sus propios acuerdos tanto con Riestra como con el impresentable de Eduardo Rivera Pérez para hacerse del poder de la capital y desde ahí crear un contra peso a la administración estatal y a Morena rumbo a 2030.
Para Blanca, una jugada así resultaría en el paso decisivo para entrar a la boleta en 2030 para la gubernatura, mientras que Riestra buscaría, una vez más, la nominación a la presidencia municipal. En el caso del bribón del Yunque, esta sería la mejor opción para blindarse de cualquier persecución judicial por el cochinero que dejó en su paso por el Ayuntamiento de Puebla.
En otras palabras, le dijeron a Riestra que no confían en Blanca ni en él y mucho menos que están dispuestos a salvarle el pellejo al toluqueño Rivera Pérez. Más aún: que ya saben que solo pretenden venderse como una opción, pero realmente quieren boicotear a Morena desde el Palacio Municipal.
Así pues, la única respuesta es que la candidatura de Blanca Alcalá es, sencillamente, intransitable.
¡Tómala!
Totimehuacan, la pugna sigue
La petición que realizó el gobernador Alejandro Armenta Mier para que el Congreso del estado reactive cuanto antes la unción de San Francisco Totimehuacan como el municipio 218 del estado solo confirma que la pelea por la capital del estado sigue muy lejos de encontrar una solución.
Si bien la iniciativa había tomado su cause desde hace un año, ésta fue detenida debido a que su concreción desencadenaría en un riesgo para Morena, ya que prácticamente partiría el voto del partido oficial en la capital poblana.
La creación del municipio 218 implicaría que franjas importantes de votación a favor de Morena -por ejemplo, secciones del Distrito 12 federal, así como los distritos locales 18 y 19- quedaran fuera de la capital poblana, lo que abría la posibilidad de que el PAN tuviera la opción de capitalizar el voto tanto el voto switcher como el inconforme en la elección de 2027.
La elección, así pues, resultaría peliaguda para cualquier abanderado morenista, quien tendría que ir a las urnas sin el respaldo del voto duro del sur y suroriente de la capital y, por el contrario, centrar sus baterías en penetrar en el voto de la clase media y media alta que, por definición, está en contra del partido guinda.
La petición de reactivar la creación del Ayuntamiento 218 permitiría al actual grupo en el poder hacerse de una nueva estructura municipal desde la que influyera en la vida de la capital, pero sin la necesidad de tener que hacerse cargo de los problemas y retos que conlleva esta metrópoli.
La moneda está en el aire.
La encrucijada cada vez es más compleja.
Claudia Sheinbaum contra los duros
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo dio un golpe magistral el pasado jueves al provocar la salida de Rubén Rocha Moya de la gubernatura de Sinaloa, uno de los morenistas que integran el bloque de los llamados Duros de Morena.
Para entender la magnitud, es importante ir al origen.
Los duros de Morena han sido muy lentos en comprender que las cosas han cambiado en el país. Por ejemplo, nunca entendieron el mensaje que envió la presidenta cuando en febrero de 2025 decidió enviar a Estados Unidos a 49 líderes de cárteles del narcotráfico, entre ellos a Rafael Caro Quintero, acusado de haber asesinado en la década de los 80 al agente de la DEA, Ernesto “Kiki” Camarena.
A finales de marzo de ese mismo año, el Gabinete de Seguridad de México dio el golpe más profundo con la detención del buque Challenge Procyon, en Tampico, Tamaulipas, que reveló la existencia de una red de huachicol fiscal que operaba en nuestro país con la venia de las propias autoridades y la participación del CJNG.
A partir de ahí, la bola de nieve terminó por reventar cuando se supo que los hermanos Farías Laguna, sobrinos del exsecretario de la Marina Armada de México, Rafael Ojeda Durán, eran los supuestos cabecillas de toda esa mafia que habría generado un boquete de 600 mil millones de pesos a las arcas fiscales del país, un equivalente al 6 por ciento del PIB.
Los hechos no eran aislados. Mientras la investigación por huachicol fiscal se llevaba a cabo, otro escándalo estaba en la opinión pública: el caso de Hernán Bermúdez Requena, exsecretario de Seguridad Pública estatal de Tabasco en el gobierno de Adán Augusto López Hernández, y presunto líder del Cártel de La Barredora, dedicado al tráfico de drogas, la extorsión y el robo de combustible.
A pesar de que desde febrero de 2025 se encontraba prófugo, Bermúdez Requena fue detenido ocho meses después en Paraguay. Su captura provocó una espiral de caída de Adán Augusto López, otro de los duros de Morena y quien había comenzado, desde antes de que iniciara el sexenio, una afrenta abierta en contra de Claudia Sheinbaum.
¿Qué vino después? Nuevos agravios contra la presidenta de México por parte de los duros. La primera fue cuando Adán Augusto López se negó a dejar la presidencia de la Junta de Gobierno y Coordinación Política del Senado de la República y pospuso su decisión hasta febrero de este año, no sin antes en aferrarse a ser el coordinador de Morena para la Cuarta Circunscripción electoral, con lo que enviaba el mensaje de que pese a la defenestración pondría a los candidatos de Morena que quisiera.
A este movimiento se sumó la rebelión de los partidos Verde y del Trabajo contra de los planes A y B de la Reforma Electoral propuesta por Sheinbaum Pardo. En este movimiento, los duros de Morena utilizaron a sus aliados para frenar la decisión de la presidenta de adelantar para 2027 la consulta para la revocación de mandato, lo que también impidió que pudiera tener el argumento para salir de campaña por todo el país para apuntalar a Morena y a su administración.
Con alta exposición en plena campaña electoral y llevar a los electores su buen posicionamiento, Claudia Sheinbaum no solo sería ratificada como la lideresa absoluta de Morena sino que opacaría y erradicaría todo vestigio del sexenio pasado, así como garantizaría, de una vez por todas, el desplazamiento de los duros de Morena en la toma de decisiones.
Tras los nuevos agravios, la presidenta no se amilanó y dio una orden para recordarles a los duros que las cosas han cambiado: Ordenó el revelo en la dirigencia nacional de Morena. La actuación de Luisa María Alcalde ante el anuncio fue a tal extremo patética que demostró, una vez más, que los duros no entienden cuál es su papel en la nueva lógica del régimen.
Ahora que el Departamento de Justicia de EU presentó una denuncia forma en contra Rubén Rocha Moya y nueve políticos mexicanos ligados a Morena, la postura asumida por Claudia Sheinbaum ha sido magistral.
Por un lado, es la estadista harto capaz de defender la soberanía nacional y poner freno a cualquier intento de intervencionismo extranjero, pero, por el otro lado, mandó nuevamente el mensaje que los duros no entendieron con los casos del huachicol fiscal y ni Bermudez Requena: No se defenderá a nadie que esté vinculado con la corrupción o el crimen.
Es por eso que la caída de Rubén Rocha Moya es la mejor noticia que pueda existir porque su salida del gobierno del Sinaloa no solo le quita el fuero constitucional -por lo que ya no es necesario ni recurrir al juicio político o la desaparición de poderes- sino que confirma que no habrá protección para ningún impresentable.
Que la caída de Rocha Moya haya ocurrido en una gira presidencial por Palenque, Chiapas, también es un mensaje de poder. Contrario a las estupideces difundidas por los odiadores de la 4T, la presidenta no fue a negociar ni consultar nada con su antecesor. Fue a dejar en claro a los duros de Morena que solo hay una presidenta y de ellos dependerá su suerte.
Si en un futuro cercano Rocha Moya es detenido y procesado, entonces, el establishment sabrá que no habrá impunidad de ningún tipo y que vendrán más sanciones contra quienes se nieguen a entender que el país ha cambiado. Si no pasa nada, de todos modos el mensaje ya fue enviado a todos aquellos que siguen jugando las contras con la lideresa del Segundo Piso de la 4T.
A estas alturas, a nadie conviene en Morena que las cosas se radicalicen, de ahí que lo más sensato será que todos entiendan que el 2027 es la elección de la presidenta, que necesita una Cámara de Diputados integrada por sus aliados, en la que tendrán espacios todos los grupos, pero los nombres serán decididos por ella; y que en los 17 estados donde también habrá comicios se impulsarán a las mujeres y hombres que estén en sintonía con los nuevos tiempos.
Si los duros de Morena -incluido el PT y el Verde- insisten en que pueden seguir jugando las contras a la presidenta, deben comprender que su único destino será la defenestración y las investigaciones judiciales por las corruptelas que hayan cometido.
Los duros de Morena tienen en sus manos su propia suerte.















