El diagnóstico presentado por Raquel Buenrostro se convirtió en un mensaje político de alto calibre. Sheinbaum recordó que, tras la extinción de Luz y Fuerza del Centro, miles de trabajadores fueron abandonados, mientras una élite reducida mantuvo pensiones estratosféricas. “Son ofensivas”, dijo, en alusión a quienes perciben hasta un millón de pesos cada mes.
La mandataria vinculó el caso con la crítica al modelo neoliberal, al señalar que fue en ese periodo cuando se consolidó la cultura de privilegios que hoy golpea las finanzas públicas. El discurso presidencial apunta hacia una reforma institucional que limite esos beneficios.
La política de austeridad republicana se convierte así en una bandera que busca desmontar los resabios de ese sistema. Con el anuncio de mesas interinstitucionales y la homologación de padrones, Sheinbaum intenta reforzar su narrativa de honestidad y justicia social.