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Puebla busca pavimentar 450 kilómetros de carreteras cada año para reducir rezago histórico

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Dulce Gómez/ @dulcgomez

El Gobierno de Puebla se fijó como objetivo pavimentar alrededor de 450 kilómetros de carreteras por año, como parte de una estrategia para reducir el rezago acumulado en infraestructura vial y mejorar la conectividad entre las distintas regiones del estado, informó el gobernador Alejandro Armenta Mier.

Durante su conferencia de prensa desde la Ciudad de México, el mandatario reconoció que el ritmo con el que históricamente se han ejecutado obras carreteras ha sido insuficiente frente a las necesidades de la entidad, por lo que planteó acelerar los trabajos durante su administración.

Armenta señaló que Puebla requiere mantener un ritmo constante de intervención para atender el deterioro y las necesidades de nuevas conexiones carreteras, particularmente en comunidades y regiones que durante años han enfrentado dificultades de comunicación terrestre.

El gobernador sostuvo que alcanzar una meta anual de 450 kilómetros permitiría avanzar de manera progresiva en la reducción del rezago que existe en la red carretera estatal.

Afirmó que los cambios y periodos de transición entre administraciones durante los últimos años provocaron una disminución en el ritmo de ejecución de infraestructura, lo que terminó acumulando necesidades en diferentes puntos del territorio poblano.

“En materia de carreteras, tenemos que llegar a un promedio de 450 kilómetros de pavimentos cada año para poder abatir el rezago histórico que hay en Puebla”, expuso.

Cambian modelo para ejecutar carreteras

El gobernador explicó que una de las principales modificaciones implementadas por su administración consiste en reducir la dependencia de empresas externas para realizar trabajos de pavimentación.

Recordó que durante el año anterior todavía fue necesario recurrir a la contratación de empresas para ejecutar diversos tramos carreteros, debido a que el Gobierno estatal aún no contaba con módulos propios de pavimentación.

Con ese esquema, dijo, fue posible avanzar en tramos considerados estratégicos para mejorar la comunicación de regiones como la Sierra Norte y la carretera Interserrana.

Sin embargo, para 2026 la administración estatal optó por utilizar su propia infraestructura y maquinaria para ejecutar directamente una parte importante de los trabajos.

“Este año ya no contratamos pavimentaciones de carreteras; el año pasado sí porque no teníamos módulos”, explicó.

Armenta aseguró que la incorporación de los módulos de pavimentación representa un cambio relevante en la forma de administrar los recursos públicos, al permitir que el estado tenga mayor capacidad operativa y pueda ampliar la cantidad de kilómetros intervenidos.

Recuperación de hidrocarburos para reducir costos

Otro de los factores que, de acuerdo con el gobernador, ha permitido modificar los costos de las obras es el aprovechamiento de materiales e insumos derivados de hidrocarburos recuperados mediante operativos contra actividades ilícitas.

Armenta puso como ejemplo el aseguramiento de alrededor de 2 millones de litros de combustible en la zona de La Encrucijada, recursos que, afirmó, dejaron de estar en manos de grupos delictivos y regresaron al patrimonio nacional a través de Petróleos Mexicanos (Pemex).

El mandatario sostuvo que estos materiales pueden tener un impacto favorable en la ejecución de infraestructura, particularmente cuando se utilizan dentro de una estrategia coordinada con las instituciones federales.

De acuerdo con su explicación, el aprovechamiento de insumos disponibles permite disminuir el gasto que representa la adquisición de materiales para la construcción y rehabilitación de caminos.

Más capacidad para atender el rezago

La estrategia de pavimentación forma parte de un proyecto más amplio del Gobierno estatal para incrementar la capacidad de ejecución de obra pública mediante maquinaria propia.

Armenta ha señalado que el objetivo es que los recursos destinados a infraestructura tengan un mayor impacto y permitan atender simultáneamente diferentes regiones de Puebla.

El mandatario consideró que mantener un ritmo de aproximadamente 450 kilómetros de pavimentación anuales será necesario para avanzar de manera sostenida en la atención de las carreteras que presentan deterioro o que requieren modernización.

En este sentido, la meta no se limita a la construcción de nuevas vialidades, sino que contempla también trabajos de rehabilitación y mejoramiento de caminos existentes, principalmente aquellos que resultan fundamentales para conectar comunidades, municipios y regiones productivas.

El gobernador insistió en que mejorar la red carretera es indispensable para fortalecer la movilidad y el desarrollo económico del estado, debido a que las condiciones de las vialidades tienen un impacto directo en el traslado de personas, mercancías y servicios.

Con la operación de los módulos propios de pavimentación, el Gobierno de Puebla pretende incrementar la capacidad de respuesta y reducir los tiempos de ejecución, con la expectativa de que el ritmo anual de 450 kilómetros permita comenzar a revertir el rezago acumulado durante décadas.

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