Nacho Juárez
El anuncio de la creación de un Polo de Desarrollo para el Bienestar en San José Chiapa ha sido una de las mejores noticias que el gobierno federal ha dado a Puebla, ya que ese centro busca -al igual que los otros 18 distribuidos en el país- la suma de esfuerzos públicos y privados para atraer inversión, detonar actividades productivas, la innovación, la generación de empleo digno y, principalmente, mejorar la calidad de vida de la población.
Pero la historia pública documentada en boletines oficiales, entrevistas y declaraciones exhibe una sucesión de cifras que no cuadran, versiones que se contradicen entre sí y un actor, la firma AgroTech Hub, cuya identidad legal sigue sin aclararse ocho meses después de su primer anuncio.
Y el único responsable de todo este entuerto tiene nombre y cargo: Víctor Gabriel Chedraui, secretario de Desarrollo Económico y Trabajo estatal.
En mayo de 2025, de acuerdo con datos del funcionario, Puebla contaba con
391.72 hectáreas en Ciudad Modelo, de las cuales 274.93 estaban vinculadas con la estrategia del Plan México que daría como paso natural a la creación del Polo de Desarrollo para el Bienestar.
Cuatro meses después, sin que hubiera todavía nada definido, Víctor Gabriel Chedraui declaró a El Sol de Puebla que había 15 empresas interesadas en instalarse en esa zona y se generarían alrededor de cinco mil empleos.
Sin embargo, fue el 18 de noviembre de 2025 cuando se concretó oficialmente el arribo de Agrotech y la noticia de que Puebla era el primer Polo de Desarrollo del Bienestar que completaba la tarea de llenar de industria los polígonos.
En el comunicado del gobierno del estado 910/2025, se informó que entre las acciones estaba un “primer acuerdo con la empresa AgroTech HUB” para establecerse en el Polo. Se trataba de una iniciativa integrada por muchas empresas de la cadena alimentaria y de servicios.
Raymundo Gómez Orta, señalado como coordinador del proyecto, habló de desarrollar la cadena de valor agroalimentaria y convertir la zona en una plataforma logística y productiva.
Alrededor del proyecto se colocaron las cifras más ambiciosas de la historia: unos 20 mil millones de pesos de inversión y 25 mil empleos directos.
La escena parecía completa: Había empresa. Había acuerdo. Había inversión. Había empleos. Y había una idea de arranque operativo. Sólo faltaba una precisión aparentemente menor: saber exactamente quién era AgroTech.
Veinticuatro horas después, Víctor Gabriel Chedraui se encargaría de informar datos diferentes.
El 19 de noviembre de 2025, en una entrevista publicada por Diario Cambio, el secretario de Economía estatal aclaró que AgroTech Hub “no es una empresa”, sino un grupo de aproximadamente 50 compañías del sector agroalimentario y que todavía se trabajaba en los convenios y procedimientos necesarios para concretar su instalación.
Así pues, lo que el boletín oficial había presentado como “la empresa AgroTech HUB” pasó a ser, en palabras del propio secretario, una agrupación empresarial; mientras que el llenado del polígono, logro que trajo un reconocimiento nacional, se convirtió en convenios todavía por concretarse.
Lo peor todavía estaba por venir.
Ese mismo día, e-consulta publicó otra entrevista con Chedraui. El secretario reconoció que la reunión había servido para conocer las intenciones, necesidades y nivel de interés del proyecto; indicó que todavía no existía un acuerdo cerrado para definir cuántas compañías se instalarían y habló de una posibilidad de entre 30 y 40 empresas.
También condicionó los empleos proyectados a que los convenios llegaran efectivamente a concretarse.
Así pues, en un solo día, la empresa se convirtió en grupo; las 50 compañías se convirtieron en una posibilidad de 30 o 40; y el primer acuerdo regresó a la etapa de conocer intenciones y cerrar convenios.
De los empleos ni hablar.
El secretario de Economía contradiciendo en pleno la comunicación oficial del gobierno para el que trabaja.
La situación se tornó a tal grado penosa, pues mientras Víctor Gabriel Chedraui matizaba la inversión conseguida, el gobierno del estado emitió el comunicado 912/2025, en el que se ahondaba la información del día anterior:
Una proyección de 20 mil millones de pesos en inversiones.
La creación de 20 mil empleos directos.
Un promedio de 30 a 40 mil empleos indirectos.
La presentación de iniciativas en sectores como la industria alimentaria, plásticos, producción fílmica y de video, así como en la fabricación de productos metálicos y equipos de transporte.
Asimismo, en el encuentro se llevó a cabo “la revisión de proyectos de alcance industrial, educativo, tecnológico y agroalimentario”, como Agrotech Hub, Motores Limpios ZACUA, Peisa Foods, la Unidad de Reciclaje y Micronización de Llantas, Empacadora Villacarriedo, Estudios Cinematográficos Puebla Cinco de Mayo, Gran Valle Puebla Cinco de Mayo (Cola de Lagarto) y la Universidad de América Latina.
Con la penosa actuación realizada meses antes, Víctor Gabriel Chedraui volvió a tocar el tema el 13 de enero de 2026, durante una conferencia de prensa mañanera del gobernador Alejandro Armenta Mier.
Allí, el funcionario declaró que el Polo ya andaba “sobre 80 por ciento” de avance.
Las notas periodísticas recogieron que todavía estaban por definirse los convenios, los contratos y el fideicomiso.
El 7 de mayo de 2026, casi seis meses después del anuncio inicial de AgroTech, el portal e-consulta recogió una nueva declaración de Chedraui, quien colocó al proyecto en otra condición, al declarar que existían poco más de 20 empresas interesadas, pero reconoció que ninguna tenía autorización para instalarse.
Los proyectos, asentó la nota, permanecían en cartas de intención y todavía se elaboraba el fideicomiso que permitiría proteger la tierra estatal.
¿Qué busca el funcionario al sumarse a la feria de las cifras y mensajes contradictorios? ¿Que las empresas anunciadas eran solo promesas? ¿Que las inversiones seguían sujetas a proyectos, convenios y autorizaciones? ¿Qué todo lo dicho oficialmente por el gobierno del estado no era real?
Bajo la lógica de Chedraui, entonces, AgroTech tampoco podía entenderse todavía como una inversión autorizada para instalarse a pesar del anuncio oficial.
El problema no fue solo los desmentidos permanentes del secretario de Economía estatal. Los distintos actores económicos también parecían disponer de versiones diferentes del proyecto.
El 3 de junio de 2026, Carlos Sosa Spínola, presidente de Canacintra Puebla, reveló que su cámara no tenía claridad sobre las empresas que llegarían al Polo, que ninguno de sus afiliados formaba parte del grupo anunciado por el secretario de Economía estatal y mucho menos conocían la identidad de los proyectos en cartera.
Un día después, César Bonilla Yunes, presidente del Consejo Nacional de Organismos Empresariales, cambió la ecuación radicalmente. “Sabemos que el Polo de Desarrollo está prácticamente saturado, o sea, está rebasado en las solicitudes que tienen (…) nosotros tenemos una solicitud para una planta de cemento y también para industria farmacéutica”, declaró ante los medios de comunicación.
Así, otra vez, en 24 horas, el Polo cambió de estar sin claridad para la Canacintra a prácticamente saturado para otro organismo empresarial.
Estas dos versiones podían tener como explicación que, quizá, representaban carteras distintas de inversión, que los actores participaban en mesas diferentes o, muy probablemente, que una cámara tenía acceso a información que otra no.
La razón nunca fue explicada públicamente, pero el principal responsable de dotar de información certera a todos los interesados -Chedraui- tampoco dijo una palabra.
Para el 7 de junio de 2026, El Heraldo de Puebla publicó las declaraciones de Beatriz Camacho, presidenta de Coparmex Puebla y del Consejo Promotor de la Inversión, en las que describió a AgroTech como una compañía especializada en logística, transporte y cadena de frío.
Incluso, señaló que contaba con un proyecto desarrollado y estaba a la espera de que se resolvieran los aspectos relacionados con el fideicomiso.
Una vez más, la contradicción: AgroTech ya no era solamente el grupo de 50 empresas descrita por Chedraui, sino que ahora aparecía como una compañía logística con una función específica y un proyecto desarrollado.
El asunto se torna más complejo porque hasta la fecha sigue sin conocerse públicamente la razón social, la composición accionaria, las empresas que la integran o la persona moral que asumiría las obligaciones financieras y jurídicas por parte de Agrotech.
Otra aberración llegó el 18 de junio de 2026, cuando Sosa Spínola volvió a declarar ante los medios de comunicación que Chedraui le había informado que los nombres de las empresas eran confidenciales.
Nueva contradicción: el funcionario no podía revelar los nombres de los interesados porque todavía no estaban evaluados, pero AgroTech había sido presentada desde noviembre de 2025 como el primer acuerdo, empresa, grupo empresarial, centro logístico y futura solución para la cadena de frío.
La pregunta no es por qué Canacintra no recibió un trato preferente. Ninguna cámara empresarial debería decidir quién obtiene tierra pública. La pregunta es por qué no existió información uniforme para todos los posibles interesados.
Si el Polo estaba lleno, debía informarse con qué proyectos y en qué etapa. Si todavía se recibían cartas, debía aclararse que no existían autorizaciones. Si AgroTech tenía un proyecto desarrollado, debía explicarse quién lo había recibido, bajo qué figura y con qué criterios.
Nada de eso paso por el tamiz del interés del secretario de Economía estatal.
El 23 de julio de 2026, en una entrevista con Diario Cambio, Víctor Gabriel Chedraui informó que el fideicomiso había quedado constituido y ratificado ante notario. Explicó que a partir de ese momento comenzaría el proceso para recibir, evaluar y seleccionar los proyectos empresariales.
Craso error.
Este lunes 10 de agosto, el gobernador Alejandro Armenta Mier reveló no solo que existen muy pocos terrenos disponibles de San José Chiapa sino que están por concluir los trámites jurídicos para constituir el fideicomiso, ergo, todavía no existe formal ni jurídicamente.
“Prácticamente, el 90 por ciento de los terrenos federales que tienen incentivos fiscales federales ya está comprometidos. Ya estamos pensando el segundo Polo de Desarrollo Económico para el Bienestar en Tehuacán”, reveló el mandatario.
Nuevamente, Víctor Gabriel Chedraui en operación “Contradecir al gobierno”.















