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Desde Puebla, Sheinbaum pone en marcha Jornada Nacional de Reforestación

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La presidenta firmó el decreto que establece acciones cada segundo domingo de agosto en todo el país. Participan más de 241 mil personas en 32 estados del país con una meta de más de 6 millones de árboles y plantas.

Staff Hoja de Ruta/Dulce Gómez

Desde el corazón de la región Izta-Popo, con los volcanes Iztaccíhuatl y Popocatépetl como escenario, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo puso en marcha este domingo la Jornada Nacional de Reforestación 2026, una estrategia que busca convertir la recuperación de los ecosistemas en una actividad permanente y de alcance nacional.

La mandataria federal encabezó el acto en el Parque Nacional Iztaccíhuatl-Popocatépetl, donde estuvo acompañada por el gobernador de Puebla, Alejandro Armenta Mier, integrantes del gabinete federal, autoridades estatales, comunidades, brigadistas, pueblos originarios, jóvenes y representantes de la sociedad civil.

Durante el acto, Sheinbaum firmó el decreto para establecer la Jornada Nacional de Reforestación y planteó que el segundo domingo de agosto de cada año quede como una fecha permanente para convocar a la población a participar en acciones de restauración ambiental.

La primera jornada se desarrolla simultáneamente en las 32 entidades federativas, con una participación estimada de más de 241 mil personas y una meta de 6.6 millones de árboles y plantas, además de la siembra directa de más de un millón 700 mil semillas y la dispersión de cerca de medio millón de semillas mediante drones en zonas de difícil acceso. Las acciones abarcan más de 32 mil hectáreas.

Reforestación y pueblos originarios, una misma agenda

El arranque de la jornada coincidió con el Día Internacional de los Pueblos Indígenas, circunstancia que la presidenta aprovechó para reivindicar el papel de las comunidades originarias en la conservación de los territorios.

Sheinbaum sostuvo que las zonas mejor conservadas de México se encuentran, en buena medida, en territorios de pueblos y comunidades indígenas, por lo que la protección ambiental debe contemplar la participación directa de quienes históricamente han cuidado esos espacios.

La presidenta también llamó a la población a involucrarse en la restauración de bosques, selvas, ríos, lagos, lagunas, montañas, manglares y zonas agrícolas, bajo la premisa de que la conservación ambiental no puede quedar exclusivamente en manos de las instituciones públicas.

Puebla, escenario para una política ambiental nacional

En su intervención, el gobernador Alejandro Armenta Mier destacó que Puebla fuera elegido como sede nacional para el arranque de la estrategia.

El mandatario estatal definió a Puebla como el “estado de las montañas” y señaló que el Iztaccíhuatl y el Popocatépetl representan no solamente referentes geográficos, sino también guardianes de la memoria histórica y fuentes de vida para millones de personas.

Ante la presidenta Sheinbaum, Armenta sostuvo que la transformación del país debe construirse a partir de la protección de la tierra, el agua, los bosques y la biodiversidad.

“Gobernar es cuidar al planeta”, afirmó.

El gobernador planteó que una jornada de esta naturaleza trasciende la plantación física de árboles, pues implica generar conciencia ambiental, responsabilidad colectiva y sentido de comunidad.

La elección de la región Izta-Popo también coloca en el centro del debate la importancia de recuperar ecosistemas de montaña que cumplen funciones esenciales para la captación de agua, conservación de suelos, regulación climática y protección de la biodiversidad.

Meta de mil 500 millones de plantas y semillas hacia 2030

La secretaria de Agricultura y Desarrollo Rural federal, Columba Jazmín López Gutiérrez, informó que la jornada nacional contempla la participación coordinada de comunidades agrarias, ejidatarios, productores y gobiernos.

La funcionaria detalló que este domingo se plantarán más de seis millones de árboles y más de un millón 700 mil semillas de manera directa, mientras que cerca de medio millón adicional será dispersado mediante drones en lugares de difícil acceso.

La estrategia contempla utilizar especies adecuadas para las condiciones ambientales de cada región. En zonas serranas, por ejemplo, se consideran especies como pinos y oyameles, mientras que en otras regiones se utilizarán especies propias de los ecosistemas locales.

La meta planteada por el Gobierno de México es producir y plantar mil 500 millones de plantas, árboles y semillas de aquí a 2030, una cifra que coloca la restauración forestal como uno de los componentes de largo plazo de la política ambiental federal.

La secretaria subrayó que no se trata únicamente de realizar una plantación masiva en una fecha determinada, sino de establecer mecanismos de seguimiento y recuperación de los ecosistemas.

Uno de los elementos tecnológicos incorporados a la jornada fue el uso de drones para dispersar semillas en terrenos donde las condiciones geográficas dificultan el acceso de brigadas.

Durante la ceremonia se realizó una demostración con siete drones de gran capacidad, tecnología que permite cubrir superficies extensas en periodos relativamente cortos.

La estrategia contempla la delimitación de polígonos georreferenciados, planeación técnica, selección de especies, supervisión especializada y seguimiento mediante imágenes satelitales.

Con ello, la reforestación busca combinar el trabajo comunitario y de campo con herramientas tecnológicas que permitan intervenir zonas de difícil acceso y dar seguimiento a los resultados.

Restaurar ecosistemas, una decisión de Estado

La secretaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Alicia Bárcena Ibarra, destacó que alrededor de 70 por ciento del territorio mexicano está cubierto por bosques, selvas, manglares, matorrales y otros ecosistemas.

También señaló que aproximadamente 60 por ciento de estas superficies se encuentra en terrenos comunales y ejidales, lo que refuerza la relevancia de incorporar a las comunidades en cualquier estrategia nacional de restauración ambiental.

Bárcena sostuvo que recuperar los ecosistemas debe entenderse como una decisión de Estado relacionada directamente con el bienestar y el futuro del país.

La funcionaria planteó además que la restauración ambiental puede contribuir a recuperar suelos y fortalecer la economía forestal, bajo una visión de corresponsabilidad entre autoridades y sociedad.

La jornada articula a dependencias como las secretarías de Medio Ambiente, Agricultura y Bienestar, además de la Defensa Nacional, Marina, Seguridad y Protección Ciudadana, la Comisión Nacional Forestal y el Instituto Mexicano de la Juventud, junto con comunidades, brigadistas, jóvenes y familias. 

Toma de protesta a defensores ambientales

Como parte del acto, Claudia Sheinbaum tomó protesta a las y los defensores del medio ambiente, quienes asumieron el compromiso de participar en la protección del patrimonio natural de México.

El llamado incluyó la defensa de bosques y selvas, cuerpos de agua, montañas, manglares y zonas agrícolas, así como la protección de los recursos naturales para las próximas generaciones.

La presidenta pidió a los defensores poner conocimiento, esfuerzo y compromiso al servicio de la conservación ambiental.

Una ceremonia que recuperó la tradición de los pueblos

El acto también incorporó una ceremonia tradicional de respeto y ofrenda al Popocatépetl.

Perla Sevilla de Aquino, integrante de la comunidad de Santiago Xalitzintla, explicó el significado ancestral de esta práctica, vinculada con la petición de lluvias y buenos temporales para favorecer las cosechas.

La ceremonia conectó la política contemporánea de restauración ambiental con las prácticas tradicionales de las comunidades que habitan la región volcánica.

En este sentido, la jornada federal buscó colocar en un mismo plano la recuperación ecológica, la participación comunitaria y el reconocimiento de los conocimientos tradicionales de los pueblos originarios.

La estrategia se replica en todo el país

La Jornada Nacional de Reforestación tuvo enlaces simultáneos con las entidades federativas.

Gobernadoras y gobernadores de Guerrero, Nuevo León, Querétaro, Durango y Quintana Roo, entre otros estados, reportaron las acciones realizadas en sus respectivos territorios.

Las actividades incluyen zonas afectadas por incendios forestales, fenómenos naturales y procesos de degradación ambiental.

De acuerdo con la información difundida durante el arranque nacional, la intención es que la jornada no quede limitada a una acción simbólica, sino que forme parte de una estrategia permanente de restauración y conservación.

La meta inmediata es superar los seis millones de árboles y plantas en un solo día, mientras que el objetivo de largo plazo es alcanzar mil 500 millones de plantas, árboles y semillas hacia 2030.

 

Puebla busca fortalecer la restauración ecológica

Desde el ámbito estatal, el Gobierno de Puebla refrendó su disposición para trabajar de manera coordinada con la Federación, comunidades y sociedad civil en la protección de los recursos naturales.

La administración estatal plantea la restauración ecológica como una acción vinculada con el bienestar, el desarrollo sustentable y la protección del patrimonio natural.

Agustín Pérez Lorenzés, habitante de Guadalupe Zaragoza, en Tlahuapan, consideró que la jornada representa una oportunidad para impulsar el progreso de México y reconoció la participación coordinada de los gobiernos federal y estatal.

Por su parte, Silvia Ávila, integrante del Comité Intersecretarial de Cambio Climático del Estado, señaló que el cuidado del ambiente debe entenderse como un derecho humano y como una prioridad para el desarrollo de Puebla.

El brigadista de la Secretaría de Agricultura, Hugo Humberto Paredes, destacó que el decreto permitirá involucrar a la ciudadanía en la recuperación de zonas forestales mediante especies endémicas, con una perspectiva dirigida a las próximas generaciones.

 

Sheinbaum y Armenta plantan los primeros árboles

Al término de la ceremonia, Claudia Sheinbaum y Alejandro Armenta participaron directamente en la plantación de árboles que formarán parte de los trabajos de recuperación forestal de la región Izta-Popo.

La imagen de la presidenta y el gobernador sembrando pinos y oyameles en las inmediaciones del Parque Nacional Iztaccíhuatl-Popocatépetl sintetizó el mensaje central de la jornada: convertir la restauración ambiental en una responsabilidad compartida entre gobiernos, comunidades y ciudadanía.

La elección de Puebla como punto de partida nacional también coloca a la entidad en el centro de una política que pretende combinar conservación forestal, participación comunitaria, tecnología y reconocimiento de los pueblos originarios.

Con el decreto firmado este domingo, la reforestación dejará de plantearse únicamente como una actividad ocasional para convertirse, al menos en el diseño institucional anunciado por el Gobierno de México, en una convocatoria anual durante el segundo domingo de agosto.

El reto, a partir de ahora, será que los millones de árboles y semillas anunciados sobrevivan, se integren a los ecosistemas adecuados y formen parte de procesos de restauración sostenidos. La magnitud de las cifras convierte al seguimiento, la supervivencia de las especies plantadas y la participación de las comunidades en los siguientes indicadores para medir el verdadero impacto de la estrategia.

 

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