Una parte de los más de 440 millones de pesos destinados al ISSSTEP tiene un objetivo concreto: que estudios y servicios que hoy dependen de terceros puedan regresar al propio instituto, mientras se sustituye infraestructura que acumuló años sin renovación.
El gobernador Alejandro Armenta inauguró las mejoras destinadas a la atención de 160 mil derechohabientes y sostuvo que su administración busca recuperar capacidad propia dentro del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores al Servicio de los Poderes del Estado de Puebla.
Entre los nuevos equipos se encuentra un tomógrafo para la Unidad Materno Infantil, adquirido por 22 millones de pesos. De acuerdo con el gobierno estatal, podrá procesar hasta 530 estudios mensuales que anteriormente eran subrogados. Tiene capacidad de 127 cortes y admite pacientes de hasta 200 kilogramos.
La reorganización incluye también un túnel de interconexión que costó 14.5 millones de pesos. El gobierno calcula que permitirá evitar hasta 5 mil traslados en ambulancia desde el Hospital Materno Infantil.
El paquete incorpora una sala de Rayos X y Fluoroscopia, la renovación de la red hidrosanitaria y 215 nuevas camas hospitalarias. Según la información presentada por la administración estatal, las camas no habían sido sustituidas durante dos décadas.
Otra pieza todavía está pendiente. Luis Antonio Godina Herrera, director del ISSSTEP, anunció que la Sala de Hemodinamia propia del hospital será inaugurada en noviembre, lo que ampliará los servicios que la institución podrá prestar directamente.
La inversión en infraestructura coincide con otro frente financiero del instituto: las pensiones. Godina Herrera informó que serán otorgadas 609, con una erogación de 728 millones de pesos, y anticipó una reforma legal destinada a dar viabilidad al pago de jubilaciones.
Armenta aseguró que la solución no implicará endeudar al ISSSTEP. El comunicado, sin embargo, no detalla el contenido de la reforma anunciada ni explica el mecanismo financiero con el que se pretende sostener el pago futuro de las pensiones.
El gobernador vinculó la recuperación del instituto con las condiciones bajo las cuales se compra equipamiento. Afirmó que las adquisiciones fueron pactadas directamente con empresas especializadas, sin intermediarios ni comisiones indebidas.
“Se acabó la milpa”, dijo Armenta al referirse a las prácticas que, según sostuvo, afectaron durante años la capacidad de servicio del ISSSTEP. El comunicado no identifica personas, empresas, contratos ni procedimientos específicos relacionados con ese señalamiento.
La intervención también alcanzó el consumo eléctrico. Rodolfo Camacho Hernández, director de la Agencia Estatal de Energía, informó que fueron instalados 312 paneles solares en el estacionamiento, con capacidad de 196.5 kWp y una inversión de 8.8 millones de pesos.
Según sus cifras, la facturación eléctrica mensual bajó de 152 mil 656 pesos a 69 mil pesos, con un ahorro anual estimado de 1.1 millones. Armenta aseguró que los paneles fueron fabricados totalmente en Puebla.
El ISSSTEP entra así en una etapa que combina renovación hospitalaria con una presión financiera de otra escala: mientras la inversión superior a 440 millones busca recuperar infraestructura y servicios médicos propios, sólo las 609 pensiones anunciadas requerirán 728 millones de pesos. La reforma prometida tendrá que explicar cómo sostener esa cuenta sin recurrir a deuda.














