Puebla, Pue.- La Zona Metropolitana Puebla-Tlaxcala ocupa la posición 17 de 21 dentro del grupo de ciudades mexicanas con más de un millón de habitantes, de acuerdo con el Índice de Competitividad Urbana (ICU) 2026 elaborado por el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO).
El estudio evalúa la capacidad de 72 zonas metropolitanas para generar, atraer y retener talento e inversión mediante 35 indicadores agrupados en seis subíndices: Innovación y Economía, Infraestructura, Mercado de Trabajo, Sociedad y Medio Ambiente, Derecho, y Sistema Político y Gobiernos.
Las zonas metropolitanas analizadas concentran entre 80% y 90% del Producto Interno Bruto nacional y albergan al 62% de la población mexicana. Competitividad nacional desacelera. Entre los principales hallazgos del ICU 2026 destaca la desaceleración del crecimiento económico promedio de las zonas metropolitanas, que pasó de 4.1% a 2.4% respecto a la medición anterior.
El informe también identifica que la violencia, la percepción de corrupción y la debilidad institucional continúan limitando el desarrollo de diversas ciudades, mientras que aquellas con mejores resultados combinan empleo formal, productividad, seguridad y gobiernos con capacidad financiera.

Querétaro encabeza la clasificación entre las ciudades de más de un millón de habitantes, seguido de Guadalajara. Monterrey ocupa la quinta posición y Ciudad de México la décima. Puebla destaca en infraestructura, pero enfrenta rezagos laborales La Zona Metropolitana Puebla-Tlaxcala es una de las principales concentraciones urbanas del país.
Se trata de una metrópoli interestatal integrada por 39 municipios —19 de Puebla y 20 de Tlaxcala—, donde residen 3 millones 180 mil 644 habitantes1, de acuerdo con datos del Censo de Población y Vivienda 2020 del INEGI.
Los resultados de la Zona Metropolitana Puebla-Tlaxcala reflejan una competitividad desigual. Sus principales fortalezas se concentran en los rubros de Infraestructura e Innovación y Economía, donde ocupa las posiciones 8 y 9, respectivamente. Estos resultados sugieren que la región mantiene ventajas asociadas a su ubicación estratégica, conectividad y actividad económica, factores que le permiten conservar cierto dinamismo frente a otras metrópolis del país.
Sin embargo, estos avances contrastan con los rezagos observados en áreas clave para el desarrollo de largo plazo. Puebla-Tlaxcala se ubica en el lugar 19 en Mercado de Trabajo, lo que evidencia desafíos

1 Postales de Zonas Metropolitanas.
Disponibles en https://smadsot.puebla.gob.mx/desarrollo-urbano-e-impacto-ambiental/desarrollo-metropolitano relacionados con la calidad y formalización del empleo. A ello se suman las posiciones 18 en los subíndices de Derecho y de Sistema Político y Gobiernos, indicadores que reflejan debilidades en materia de seguridad, certeza jurídica, confianza institucional y capacidad gubernamental. En conjunto, estos factores limitan la capacidad de la región para competir con metrópolis líderes como Querétaro, Guadalajara y Monterrey.
Querétaro amplía ventaja sobre Puebla La Zona Metropolitana de Querétaro se consolida como líder nacional gracias a una combinación de crecimiento económico, innovación y fortaleza institucional.
Durante los últimos tres años registró una tasa promedio de crecimiento del PIB de 3.05%, cuenta con una diversificación económica de 788 sectores productivos y genera 3.11 patentes por cada 100 mil personas de la población económicamente activa.
Por su parte, Ciudad de México mantiene el liderazgo nacional en diversificación económica con 948 sectores, uso de servicios financieros y generación de patentes, aunque perdió posiciones en el subíndice de Sistema Político y Gobiernos debido a una percepción de corrupción de 88.6%.
Frente a estos polos de desarrollo, Puebla-Tlaxcala permanece rezagada en el ranking general. Corrupción sigue siendo un desafío Uno de los indicadores que continúa afectando la competitividad regional es la percepción de corrupción. Aunque la zona metropolitana registró una ligera mejora, el porcentaje de población que percibe actos de corrupción pasó de 86.5% en 2024 a 86.2% en 2026, manteniéndose entre los niveles más elevados del país.
Riesgos para la región
Especialistas advierten cinco riesgos principales para la competitividad de Puebla-Tlaxcala:
1. Pérdida de atractivo para nuevas inversiones.
2. Persistencia de la informalidad laboral.
3. Impacto económico de la inseguridad.
4. Baja autonomía fiscal de los gobiernos municipales.
5. Mayor rezago frente a Querétaro, Guadalajara y Monterrey.
Oportunidades de desarrollo
El estudio también identifica áreas de oportunidad para fortalecer la competitividad regional:
1. Aprovechar la ubicación estratégica en el centro del país.
2. Impulsar sectores vinculados con innovación y tecnología.
3. Acelerar la formalización del empleo.
4. Modernizar catastros y fortalecer la recaudación local.
5. Consolidar una agenda metropolitana conjunta entre Puebla y Tlaxcala.
Los resultados del ICU 2026 muestran que el crecimiento económico por sí solo ya no es suficiente para elevar la competitividad de las ciudades.
La evidencia indica que la atracción de inversión depende cada vez más de factores como la seguridad, la calidad institucional, la formalidad laboral y la capacidad de los gobiernos locales para financiar infraestructura y servicios públicos.
Para Puebla-Tlaxcala, el reto será convertir sus ventajas logísticas y económicas en una estrategia metropolitana capaz de cerrar la brecha frente a las ciudades líderes del país.
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