Donald Trump llevó ante la Asamblea General de Naciones Unidas sus acusaciones contra México por el narcotráfico. El presidente estadounidense calificó al país como el “epicentro” de la violencia de los cárteles y afirmó que es “inaceptable” compartir una frontera con un territorio que, según su señalamiento, está controlado por organizaciones criminales.
Trump separó esa acusación de su relación con Claudia Sheinbaum. El mandatario estadounidense afirmó que mantiene una “muy buena relación” con la presidenta mexicana y sostuvo que ambos gobiernos “han avanzado mucho” en materia de seguridad. La relación bilateral también atraviesa negociaciones comerciales, después de que Sheinbaum informó el 18 de septiembre que México y Estados Unidos trabajan para alcanzar acuerdos antes de la revisión del T-MEC.
El presidente estadounidense endureció después su descripción de las organizaciones criminales. Trump ha comparado a los cárteles con el “ejército islámico del hemisferio occidental” y su gobierno sostiene que las organizaciones designadas como terroristas pueden ser enfrentadas mediante operaciones militares.
La estrategia militar estadounidense enfrenta, sin embargo, un cuestionamiento internacional por los ataques contra embarcaciones sospechosas de narcotráfico. Un informe del relator especial de la ONU Ben Saul documentó 68 ataques entre septiembre de 2025 y agosto de 2026, con al menos 223 personas muertas, y sostuvo que existen motivos razonables para considerar que esos ataques podrían constituir crímenes de lesa humanidad. Las conclusiones corresponden a un experto independiente de Naciones Unidas y no constituyen una sentencia judicial.
La presión estadounidense llegó al foro internacional mientras la cooperación bilateral continúa por otra vía. El 19 de septiembre, un ataque de fuerzas estadounidenses contra una embarcación en el Caribe dejó cuatro muertos, según el propio gobierno de Estados Unidos; Reuters reportó que Washington no proporcionó detalles adicionales sobre las personas fallecidas. Para México, el mensaje de Trump deja una tensión abierta: Washington mantiene sus acusaciones públicas contra los cárteles mientras conserva con Sheinbaum un canal de negociación en seguridad y comercio.












