La vigilancia de las carreteras, la persecución de grupos delictivos, el combate a incendios forestales y el rescate de personas forman parte de las tareas para las que Puebla está ampliando su capacidad de respuesta con helicópteros, vehículos blindados, drones y sistemas de videovigilancia. El gobierno estatal busca integrar estos recursos a una estrategia que permita intervenir tanto frente a la delincuencia como ante emergencias que ponen en riesgo a la población.
El gobernador Alejandro Armenta Mier presentó el balance del equipamiento incorporado a las corporaciones de seguridad, Protección Civil y Medio Ambiente, entre el que destacan cuatro helicópteros, unidades blindadas, cámaras conectadas al C5i y maquinaria especializada para atender las consecuencias de lluvias, inundaciones y deslaves.
El secretario de Seguridad Pública, vicealmirante Francisco Sánchez González, explicó que las aeronaves permitirán ampliar la vigilancia territorial, trasladar personal, apoyar operaciones de búsqueda y rescate, atender emergencias médicas y participar en el combate a incendios forestales.
Entre las adquisiciones figura un helicóptero Leonardo de 115 millones de pesos, con una velocidad máxima de 235 kilómetros por hora, autonomía de dos horas y media y alcance de 587 kilómetros. La aeronave puede alcanzar una altitud de 6 mil 96 metros sobre el nivel del mar y cuenta con personal capacitado para operarla. Su incorporación al servicio está prevista una vez que obtenga los permisos correspondientes.
Blindados para las operaciones contra grupos delictivos
La incorporación de vehículos especializados busca fortalecer la movilidad y protección de los agentes que participan en intervenciones de alto riesgo.
Sánchez González detalló que las corporaciones cuentan con dos unidades Rhino, cinco Black Mamba y cinco Super Duty, además de dos vehículos tipo Bronco destinados a la policía forestal.
El secretario atribuyó al uso de los vehículos blindados parte de la capacidad operativa desplegada en intervenciones que, según informó, concluyeron con la detención de más de 150 personas identificadas por las autoridades como objetivos prioritarios y generadores de violencia.
Armenta sostuvo que enfrentar a las organizaciones delictivas requiere una combinación de equipamiento, personal capacitado y disposiciones legales actualizadas. También destacó la coordinación con la Guardia Nacional, la Secretaría de la Defensa Nacional, la Marina y las policías municipales.
La incorporación de estas unidades responde a una estrategia de seguridad que combina protección para los agentes, movilidad terrestre y vigilancia aérea, particularmente en operaciones donde intervienen grupos especiales.
Drones y cámaras para vigilar carreteras y zonas urbanas
La tecnología ocupa otro apartado de la estrategia estatal. La Secretaría de Seguridad Pública informó que instaló tres torres de videovigilancia y 16 centros estratégicos de seguridad y atención turística, conectados directamente al C5i.
En la autopista 150D, sobre el tramo Amozoc-Esperanza, fueron colocadas 106 cámaras destinadas a fortalecer las capacidades de observación en una vía donde las autoridades mantienen acciones contra el robo de vehículos, autopartes, transporte e hidrocarburos.
Actualmente operan dos drones de largo alcance utilizados en labores de inteligencia y reconocimiento aéreo. Estos equipos permiten obtener imágenes e información para orientar los despliegues policiales hacia puntos identificados durante las tareas de vigilancia.
La siguiente etapa contempla una red de drones de corto, mediano y largo alcance, coordinada desde el C5i, con cobertura prevista en la zona metropolitana de Puebla, Tehuacán y San Martín Texmelucan.
Los nuevos dispositivos incluirán cámaras infrarrojas, transmisión de video y sistemas automatizados para la carga y sustitución de baterías, características que permitirán ampliar las posibilidades técnicas de vigilancia.
La estrategia contempla combinar las imágenes captadas desde el aire con los sistemas terrestres de observación para apoyar las decisiones de los cuerpos de seguridad.
Protección Civil incorpora brigadas y maquinaria para enfrentar desastres
El fortalecimiento operativo también alcanza a los equipos encargados de atender emergencias por lluvias, inundaciones, incendios y movimientos de tierra.
El coordinador de Protección Civil y Gestión del Riesgo de Desastres, coronel Bernabé López Santos, informó que fueron adquiridos cuatro vehículos especializados y mejoradas las instalaciones de la dependencia, con lo que el parque vehicular alcanzó 60 unidades.
La corporación integró seis brigadas multifuncionales, equipadas y capacitadas para intervenir en incendios forestales, inundaciones y deslizamientos. Los helicópteros permitirán apoyar estas tareas mediante el traslado de brigadistas y personas que necesiten atención médica.
El funcionario explicó que, después de las lluvias recientes, los equipos de emergencia inspeccionaron los ríos en La Ceiba, Pantepec y La Máquina. Durante esas revisiones no reportaron deslaves, aunque verificaron las condiciones del cauce del río Pantepec.
Las tareas de prevención se complementan con 14 trenes de maquinaria especializada de la Secretaría de Infraestructura, destinados a intervenir en ríos y barrancas, recuperar laderas y reparar muros de contención.
Estas unidades permiten atender afectaciones que requieren movimiento de materiales y trabajos de recuperación en terrenos dañados por las precipitaciones.
Más de 20 millones para combatir incendios forestales
La secretaria de Medio Ambiente, Desarrollo Sustentable y Ordenamiento Territorial, María de los Ángeles Ballesteros García, presentó el equipamiento adquirido para fortalecer la respuesta ante incendios forestales.
La inversión supera los 20 millones 347 mil pesos y comprende 20 vehículos especializados, mil 134 prendas de protección, 970 unidades de vestuario y uniformes, 140 mochilas tácticas y más de 700 herramientas destinadas al personal operativo.
La dependencia también asignó más de 16 millones de pesos a la adquisición de plantas para recuperar superficies forestales afectadas por incendios.
Ballesteros García explicó que el sistema de vigilancia ambiental cuenta con 29 cámaras que permiten observar en tiempo real el 80 por ciento del territorio estatal. El resto se supervisa mediante tecnología satelital y recorridos terrestres de los brigadistas.
La red dispone además de 10 repetidores digitales de radiocomunicación y un helicóptero que respalda el trabajo de 98 brigadistas.
La combinación de monitoreo remoto, comunicación y transporte aéreo busca facilitar la identificación de incendios y el desplazamiento del personal hacia las zonas afectadas.
El costo de la deuda del Barroco entra en la discusión sobre seguridad
Durante la presentación, Alejandro Armenta relacionó las inversiones en seguridad con la decisión de su administración de liquidar la deuda asociada al Museo Internacional del Barroco.
El gobernador afirmó que, sin esa liquidación, el próximo año habría sido necesario pagar 500 millones de pesos, cantidad que comparó con el costo de adquirir cuatro helicópteros adicionales para las tareas de seguridad y atención ciudadana.
La comparación fue utilizada por el mandatario para explicar su posición sobre el destino de los recursos públicos y la posibilidad de fortalecer el equipamiento de las instituciones estatales.
La adquisición de aeronaves, vehículos y tecnología forma parte de esa orientación presupuestal, mientras las dependencias responsables incorporan herramientas especializadas a sus operaciones.
Los equipos de emergencia también necesitan protección
La renovación del equipamiento tiene una dimensión que alcanza directamente a quienes trabajan en incendios, inundaciones, rescates y otras situaciones de riesgo.
Karen Michelle Salgado López, trabajadora de la Coordinación de Protección Civil y Gestión del Riesgo de Desastres, señaló que contar con herramientas apropiadas facilita la intervención de los cuerpos de emergencia y proporciona mejores condiciones para atender a las familias.
Alejandro Rubio Fernández, integrante de la Dirección de Atención y Respuesta a Emergencias, también destacó la importancia de disponer de recursos que permitan prestar un servicio más oportuno y eficaz.
Sus testimonios colocan al personal operativo dentro de una estrategia que no depende únicamente de adquirir vehículos o instalar cámaras, sino de contar con trabajadores capacitados y protegidos para utilizarlos.
La coordinación entre Seguridad Pública, Protección Civil, Medio Ambiente e Infraestructura permitirá distribuir las capacidades disponibles según el tipo de emergencia, desde una operación policial hasta la atención de un incendio o el traslado de una persona lesionada.
Puebla incorpora así tecnología aérea, unidades terrestres y herramientas de comunicación a sus instituciones de respuesta. Para las familias que enfrentan una emergencia, el valor de esa inversión estará en la capacidad de los equipos para llegar al lugar donde se necesita ayuda.
















