Puebla quiere dar un salto dentro de la cadena industrial: pasar de la manufactura al diseño, ingeniería y fabricación de tecnología propia. La apuesta reúne el Centro de Diseño y Prototipado de Olinia, el proyecto de una fábrica de baterías en San José Chiapa y la producción de componentes electrónicos en Yankuilotl.
El gobernador Alejandro Armenta Mier presentó estos proyectos como parte de una estrategia respaldada por el Gobierno de México que también incorpora a Kutsari y la Universidad Rosario Castellanos. “La articulación estratégica de Olinia, la Universidad Rosario Castellanos, Kutsari y Yankuilotl posicionan a la entidad como el motor de la soberanía tecnológica, científica y sostenible de México”, afirmó.
La secretaria de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación (SECIHTI), Miryam Aquino Mena, explicó que el objetivo es modificar el perfil productivo de Puebla, históricamente vinculado con la manufactura, para avanzar hacia actividades de diseño, ingeniería y generación de mayor valor agregado.
Una pieza de esa transición ya opera en el Instituto Tecnológico de Puebla: el Centro de Diseño y Prototipado de Olinia, integrado a la estrategia nacional del vehículo eléctrico mexicano. Según Aquino Mena, ahí se desarrollan capacidades de ingeniería y validación de vehículos eléctricos.
El gobierno estatal informó que en ese centro surgió el primer vehículo de Olinia, con la participación de más de 80 especialistas del Tecnológico Nacional de México, la Universidad Nacional Autónoma de México y el Instituto Politécnico Nacional. Los trabajos están coordinados desde la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación federal y por equipos encabezados por Roberto Capuano y Rafael Garayoa.
La siguiente etapa pretende trasladar parte de ese conocimiento hacia la producción industrial. En San José Chiapa se estructura una fábrica de baterías de Olinia sobre un terreno de 27 mil 300 metros cuadrados, con una nave industrial de 2 mil 500 metros cuadrados. De acuerdo con la información oficial, habrá recursos federales para habilitar una línea de producción, aunque el comunicado no especifica inversión, capacidad prevista ni fecha de arranque.
Otro frente está en Yankuilotl. Armenta Mier informó que ahí existe capacidad para el ensamble electrónico de 200 mil tarjetas PCB por hora y señaló que hay presupuesto previsto para 2027 con el objetivo de instalar la primera fábrica estatal de esos componentes.
El gobierno poblano también entregó al Servicio Postal Mexicano tres prototipos de triciclos eléctricos para paquetería equipados con chip, como parte de los desarrollos asociados con electromovilidad.
A la infraestructura industrial se pretende sumar formación especializada. El gobierno estatal informó que está en proceso de estructuración el Centro de Especialización de Recursos Humanos de Alto Nivel, CERHAN II.
La Universidad Rosario Castellanos completa el componente educativo mencionado por la administración estatal. Según Aquino Mena, inició actividades el 31 de agosto con 329 estudiantes: 281 inscritos en Medicina Familiar y Comunitaria y 48 en Enfermería Familiar y Comunitaria.
Armenta Mier sostiene que la articulación de estos proyectos permitirá retener talento y construir capacidades tecnológicas propias. La apuesta ya tiene centros, prototipos y proyectos industriales; la medida de su alcance estará en cuánto de lo que hoy Puebla ensambla podrá terminar diseñándolo y fabricándolo.















