Iván Rivera
El Gobierno de Puebla retiró entre el 3 de febrero y el 13 de marzo un total de 276 unidades del transporte público que operaban fuera de la normativa como parte de una serie de operativos de regulación emprendidos por la Secretaría de Movilidad y Transporte.
Así lo dio a conocer la titular de la dependencia, Silvia Tanús Osorio, quien precisó que de las 276 unidades, 43 son taxis, 156 unidades del servicio público que no contaban con la revista vehicular y más de 70 camiones pirata, las cuales fueron detectadas en 32 operativos.
Las acciones forman parte de una estrategia más amplia para ordenar el servicio y combatir la sobreoferta de unidades, particularmente en municipios como Tehuacán, Teziutlán y Atlixco, donde se prevé intensificar la supervisión en los próximos meses.
Expuso que entre el 3 de febrero y el 13 de marzo se realizaron diversos operativos que derivaron en el retiro de taxis y unidades colectivas que no cumplían con las disposiciones vigentes.
La funcionaria reconoció que estas acciones han generado resistencia entre algunas organizaciones transportistas, inconformes con las medidas aplicadas para regular el sector.
Sin embargo, expuso que el gobierno estatal también implementó 70 operativos viales contra vehículos con placas foráneas que circulan a exceso de velocidad, lo que ha derivado en 2 mil 113 infracciones.
De ese total, mil 936 corresponden a conductores reincidentes, mientras que 177 fueron sancionados por primera vez. Según la dependencia, el programa de agentes viales ha contribuido a reducir en 33 por ciento la detección de casos de exceso de velocidad en las principales vialidades de la entidad.
Dentro del diagnóstico del sistema de transporte, la secretaria admitió además que actualmente existen 9 mil 600 cámaras de videovigilancia instaladas en unidades del transporte público, aunque no están en funcionamiento, por lo que ahora la administración estatal busca integrarlas al sistema de monitoreo del C5.
Por otro lado, el gobierno estatal también puso en marcha un programa de apoyo para renovar unidades del transporte público, mediante el cual se destinaron 11.8 millones de pesos para respaldar a 39 concesionarios que se encuentran al corriente en sus trámites.
El esquema, de acuerdo con el subsecretario de Transporte, Juan Manuel Vega Rayet, contempla la entrega de hasta el 20 por ciento del valor de cada vehículo como enganche a fondo perdido para facilitar la sustitución de unidades antiguas por modelos más recientes.
Durante la entrega del primer paquete de apoyos, realizada en Casa Puebla, el funcionario señaló que el programa forma parte de la política impulsada por el gobernador Alejandro Armenta para avanzar en la modernización del transporte público y mejorar las condiciones del servicio para los usuarios.















