Dulce Gómez/ @dulcgomez
La preocupación por la salud emocional de niñas, niños y adolescentes se convirtió en una de las principales inquietudes que la presidenta del Patronato del Sistema Estatal DIF, Ceci Arellano, encontró durante sus recorridos por el territorio poblano.
A partir de ese contacto con las familias surgió la iniciativa para crear un espacio especializado que no se limitara a atender un síntoma, sino que buscara conocer qué hay detrás de cada caso.
Así nació el Centro Poblano de Salud Mental Integral Para Niñas, Niños y Adolescentes (CEPOSAMI), impulsado por Ceci Arellano y respaldado por el gobernador Alejandro Armenta Mier, con la intención de ofrecer una atención integral, multidisciplinaria, sistémica y contextual.
La directora del centro, Umi Choda Morales, explicó que uno de los principales objetivos fue concentrar en un mismo lugar distintas especialidades para que cada niña, niño o adolescente pueda recibir un diagnóstico y un plan de tratamiento acorde con sus necesidades.
Y es que, detrás de un problema emocional o conductual, puede existir una causa médica, neurológica, familiar, escolar o social que necesita ser identificada antes de determinar cuál es la mejor manera de intervenir.

Por ello, CEPOSAMI cuenta con un equipo multidisciplinario integrado por especialistas en psiquiatría, endocrinología pediátrica, neuropsicología, terapia de lenguaje y sensorial, además de cuatro médicas generales.
La apuesta, detalló la directora, es que las y los pacientes no sean vistos únicamente desde una perspectiva psicológica, sino que se analicen todas las condiciones que pueden estar influyendo en su bienestar.
Por ejemplo, si durante el proceso de atención se detecta que una niña, niño o adolescente enfrenta algún tipo de negligencia, violencia, falta de escolarización u otra situación que pueda estar afectando su salud mental, el centro tiene también la responsabilidad de realizar la vinculación correspondiente con las dependencias encargadas de atender esa problemática.
El propósito es evitar que el tratamiento se convierta únicamente en una solución temporal para disminuir un malestar.
La intención es llegar a la raíz del problema y atender las diferentes circunstancias que rodean a cada paciente, de manera que los avances obtenidos puedan mantenerse en el tiempo.
Desde su inauguración, el 18 de septiembre, y hasta la fecha, CEPOSAMI ha brindado más de 20 mil atenciones. Sin embargo, esta cifra no corresponde al número de pacientes atendidos, ya que una misma persona puede acudir en repetidas ocasiones y recibir diferentes servicios como parte de su tratamiento.
La atención psicológica, por ejemplo, puede realizarse cada dos semanas, mientras que en psiquiatría los periodos de seguimiento dependen de la respuesta al tratamiento, pues algunos medicamentos pueden requerir entre seis y ocho semanas para comenzar a mostrar plenamente sus efectos.
De esta manera, una niña, niño o adolescente puede acumular varias atenciones a lo largo de su proceso, lo que explica la diferencia entre el número de servicios proporcionados y el de pacientes.
El movimiento cotidiano en el centro refleja también la demanda de este tipo de servicios. De lunes a jueves se atiende aproximadamente a entre 80 y 90 pacientes por día, mientras que los viernes se destinan principalmente a las valoraciones de primera vez, con el objetivo de identificar las necesidades de cada paciente y determinar cuál es el servicio que requiere.
Entre las áreas con mayor demanda destaca la neuropsicología, especialidad que permite conocer con mayor profundidad aspectos relacionados con el funcionamiento cognitivo, el aprendizaje, la conducta y otras características del desarrollo.
A partir de estas valoraciones se establecen planes de tratamiento personalizados, pues no todos los pacientes necesitan el mismo tipo de intervención ni responden de la misma manera.
Los servicios pueden recibir pacientes desde los dos años de edad, lo que permite identificar desde etapas tempranas posibles dificultades en el desarrollo, lenguaje, conducta, aprendizaje o bienestar emocional.
La visión del centro parte de una idea sencilla, pero fundamental: hablar de salud mental infantil no significa únicamente atender cuando aparece una crisis.
También implica conocer el entorno en el que crecen las niñas, niños y adolescentes, observar su desarrollo, escuchar a sus familias y detectar aquellos factores que pueden estar condicionando su bienestar.
Con esta perspectiva, CEPOSAMI busca convertirse en un punto de atención donde las diferentes disciplinas trabajen de manera coordinada y donde cada caso sea analizado desde sus distintas dimensiones.
Más de 20 mil atenciones después de su puesta en marcha muestran la demanda existente por este tipo de servicios en Puebla y, al mismo tiempo, ponen sobre la mesa la necesidad de continuar fortaleciendo espacios especializados para atender la salud mental desde edades tempranas.
Porque, detrás de cada consulta, no solamente hay un diagnóstico: hay una historia familiar, una escuela, un entorno y, en muchos casos, situaciones que requieren ser atendidas para que una niña, niño o adolescente pueda recuperar su bienestar de manera integral.


















