Ante mil 500 estudiantes, Alejandro Armenta convirtió la conmemoración del natalicio de José María Morelos y Pavón en una revisión de lo que, a su juicio, todavía debe corregirse en la vida pública: corrupción, abuso del poder y concentración de la riqueza.
“Su obra es inmensa, inagotable, y debería de ser guía de los políticos y de las autoridades”, afirmó Armenta. El gobernador vinculó el pensamiento de Morelos con la necesidad de fortalecer el amor a la patria y combatir la corrupción, el abuso del poder y el enriquecimiento de unos cuantos.
La referencia central fue Sentimientos de la Nación, documento al que Armenta atribuyó vigencia por los principios de libertad, igualdad y justicia que contiene. El gobernador planteó que esos conceptos no deben permanecer como referencias históricas, sino formar parte de la vida pública y de la relación entre instituciones y sociedad.
La diputada local María Fernanda de la Barreda Angón, quien fungió como oradora oficial, llevó la discusión hacia situaciones concretas. Sostuvo que Morelos entendió que la Independencia no podía reducirse al cambio de gobernantes, sino que debía modificar las condiciones de vida de las personas.
Desde esa lectura, señaló que la igualdad y la justicia adquieren significado cuando una madre puede acceder a medicamentos, una joven encuentra oportunidades para estudiar o un campesino obtiene un pago justo por su trabajo.
La legisladora llamó a mantener como prioridades la justicia, la educación, la seguridad y la salud para mejorar las condiciones de vida de la población.
El acto reunió a representantes de los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial, además de autoridades civiles y militares. Entre los asistentes estuvieron María Belinda Aguilar Díaz, presidenta del Tribunal Superior de Justicia; Samuel Aguilar Pala, secretario de Gobernación; Manuel Viveros Narciso, secretario de Educación, y José Chedraui Budib, presidente municipal de Puebla.
La ceremonia también tuvo una parte protagonizada por estudiantes. Alumnas y alumnos del Centro Escolar José María Morelos y Pavón escenificaron pasajes de la historia de México y presentaron referencias al pensamiento del insurgente.
Después del acto, Armenta se trasladó con autoridades civiles y militares al monumento dedicado a Morelos, donde colocó una ofrenda floral y participó en una guardia de honor.
La conmemoración terminó con los símbolos habituales del homenaje, pero el discurso dejó una exigencia política concreta: para el gobernador, recordar a Morelos implica medir el ejercicio del poder frente a principios como justicia, libertad e igualdad, y no únicamente conservar su nombre en los actos oficiales.















