Iván Rivera
La polémica en torno al proyecto del Cablebús en Puebla escaló a un nuevo nivel luego de que el gobernador Alejandro Armenta denunciara la operación de granjas de bots en el extranjero para amplificar críticas en redes sociales contra esta obra de movilidad.
El mandatario aseguró que se detectó actividad digital coordinada desde países como Argentina, Costa Rica e incluso regiones de Asia, donde afirmó, se generan y replican contenidos relacionados con el Cablebús, lo que ha incrementado el alcance de los mensajes negativos en plataformas digitales.
Aunque no mencionó de forma directa a la empresa, Armenta señaló a una televisora nacional como responsable de financiar esta estrategia, en referencia a TV Azteca, propiedad del empresario Ricardo Salinas Pliego.
Sostuvo que los ataques no son espontáneos, sino parte de una estructura organizada que busca incidir en la percepción pública del proyecto.
El origen del conflicto, explicó, se remonta a la negativa de su administración para firmar contratos por alrededor de 2 mil 350 millones de pesos con dicha empresa. Entre estos acuerdos, se encontraba la instalación de una Red Dorsal con un costo cercano a los 2 mil millones de pesos, lo que representaba un compromiso financiero excesivo para el estado.
“Le hemos manifestado nuestro absoluto respeto y ya saben por qué todos los días se dedican a calumniar y pegarle al gobierno, por no haber accedido a un contrato que prácticamente significaba entregarle la Secretaría de Finanzas”, refirió.
En este contexto, el gobernador afirmó que no cederá a presiones económicas ni a lo que calificó como intentos de chantaje, y sostuvo que su gobierno mantendrá el proyecto del Cablebús pese a la campaña de desprestigio que se ha intensificado en redes sociales.
Como parte de su posicionamiento, Armenta retomó los resultados de una encuesta del CISO de la BUAP, que reporta que el 64 por ciento de los poblanos aprueba el Cablebús, frente a un 34 por ciento que lo rechaza, dentro del 57 por ciento de la población que conoce el proyecto.
El mandatario apuntó que estos datos contrastan con el volumen de críticas en el entorno digital, el cual atribuyó a la amplificación mediante cuentas automatizadas y redes coordinadas.
Pese a los señalamientos, Armenta aseguró que su gobierno respeta la libertad de expresión, aunque advirtió que no permitirá que intereses particulares influyan en la agenda ni frenen proyectos de infraestructura en el estado.









