Iván Rivera
El problema no empezó con el convenio entre el Ayuntamiento de Puebla y el Gobierno del Estado para lograr una mayor recaudación del impuesto predial. En realidad, comenzó desde que la mayoría de los Ayuntamientos arrastra un rezago importante en el cobro de este impuesto, con niveles que alcanzan hasta el 60 por ciento.
Es decir, seis de cada 10 contribuyentes no están al corriente, lo que ha limitado la capacidad de los municipios para financiar servicios y sobre todo, acceder a recursos federales adicionales.
En ese contexto se entiende la decisión de varios Cabildos -incluido el de la capital poblana-, de sumarse a un esquema donde el gobierno estatal entra como facilitador en la recaudación.
Aunque la medida generó reclamos de la oposición, al vender el discurso de una supuesta violación a la autonomía municipal, el gobernador Armenta Mier dejó en claro que en el fondo esto responde a una debilidad estructural: muchos municipios simplemente no han podido cobrar de manera eficiente.
El mandatario lo planteó en términos financieros. Señaló que, sin mejorar la recaudación, los municipios quedan fuera de una bolsa importante: el excedente del Fondo de Fomento Municipal, que puede representar ingresos adicionales si se cumplen ciertos criterios.
“¿Cómo le vamos a quitar una facultad o una función? Sólo pensamos en ayudarles a los presidentes, sólo pensamos cómo les vamos a ayudar con la maquinaria, cómo les vamos a ayudar con obra comunitaria”, señaló.
La lógica no es nueva: expuso que, desde la creación de la Ley de Coordinación Fiscal en 1980, se establecieron mecanismos para incentivar que estados y municipios generen más ingresos propios.
Es decir, a mayor recaudación, mayor participación en la distribución de recursos federales, sin embargo, el mandatario apuntó que el problema es que, en la práctica, muchos Ayuntamientos no lograron subirse a ese esquema.
Ahí es donde entra el convenio, para apoyar en lo que no han podido hacer solos: cobrar mejor. La secretaria de Finanzas, Daniela Pérez Calderón, explicó que el modelo ya opera en otras partes del país y que no implica ceder el control del impuesto.
Según detalló, actualmente hay 861 puntos de pago disponibles en el estado -entre oficinas gubernamentales, bancos y establecimientos-, que podrán ser utilizados por los contribuyentes, con la intención de que pagar sea más fácil y por lo tanto, más gente cumpla.
Además, aclaró que los recursos seguirán llegando directamente a las cuentas municipales, pues el Estado únicamente participa como intermediario en la operación y a cambio, recibe una comisión del 5 por ciento, similar a la que cobran instituciones financieras por el mismo servicio.
Las críticas no han faltado: desde la oposición se planteó que el convenio podría abrir la puerta a un control estatal sobre los ingresos municipales o incluso tener tintes políticos rumbo a 2027. Sin embargo, la secretaria de Finanzas rechazó esa versión y sostuvo que el esquema tiene sustento legal y antecedentes a nivel nacional.
De hecho, la propia Secretaría señaló que hay al menos 891 municipios en 26 entidades del país que operan bajo esquemas similares. La diferencia es que en el caso de Puebla, durante años no se había aprovechado esa posibilidad.
“Dicen que es una medida anticonstitucional, que el Estado se quiere quedar con los ingresos del predial de los municipios y que buscamos asegurar la reelección, esto es totalmente falso: a nivel nacional hay 891 municipios en 26 entidades que cuentan con estos convenios, esto les permite acceder al 30 por ciento de los ingresos excedentes del Fondo de Fomento Municipal”, expuso.
En el Cabildo, el regidor Leobardo Rodríguez Juárez también salió a precisar el alcance del acuerdo. Insistió en que el predial sigue siendo completamente municipal y que lo único que cambia es la forma en que se cobra.
“El predial sigue siendo del municipio; lo único que se hace es habilitar más ventanillas de pago para que la gente tenga más opciones”, precisó.
Hasta ahora, más de 90 municipios han aprobado su incorporación a este modelo a través de sus Cabildos, además de que no se descarta que más gobiernos municipales se sumen a este esquema en los próximos días.



















