Iván Rivera
El gobernador de Puebla, Alejandro Armenta Mier, fijó postura tras la agresión contra una mujer en la junta auxiliar de San Jerónimo Caleras, al señalar que la intervención fue un acto de valentía y solicitar a la Fiscalía General del Estado aplicar implacablemente la ley.
A través de un mensaje difundido en sus redes sociales, el mandatario estatal rechazó de manera categórica cualquier forma de violencia, especialmente aquella dirigida contra animales, y sostuvo que este tipo de conductas deben ser sancionadas sin excepción.
En su pronunciamiento, hizo un llamado directo a la Fiscalía General del Estado (FGE) para que actúe y lleve el caso hasta sus últimas consecuencias, al considerar que lo ocurrido no puede quedar impune.
Armenta Mier manifestó qué la agresión se originó a partir de una acción en defensa de seres vivos e insistió en que la sociedad debe conducirse con respeto hacia las personas y los animales.
“Tenemos que conducirnos con respeto, tenemos que conducirnos con civilidad, tenemos que aprender a respetar a los seres sintientes, a nuestras familias y a todos. El Gobierno del Estado se pronuncia por la aplicación de la ley en todos los casos de violencia”, dijo en un video colocado en sus redes sociales.
El gobernador también vinculó este hecho con la política estatal en materia de bienestar animal, al recordar que en Puebla se impulsan acciones para contar con una cultura de protección a los “seres sintientes”, entre ellas la construcción de un Centro de Bienestar Animal.
Su posicionamiento surge luego de la difusión de un video en el que se observa a un hombre armado con un machete intentando agredir a perros en la vía pública, situación que derivó en el ataque contra una mujer que intervino para evitarlo.
Por estos hechos, la organización Clínica del Perro Callejero convocó a una marcha el sábado 21 de marzo a las 9:00 horas desde el Zócalo de Puebla, con la intención de exigir que el caso se investigue como intento de homicidio y maltrato animal.
Además, desde la cuenta Dogvengers se ofreció una recompensa de 20 mil pesos para obtener información que permita localizar al agresor, quien hasta el momento no ha sido detenido.









