Iván Rivera
La operación federal que culminó con la muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, El Mencho, dejó uno de los saldos más altos para las fuerzas de seguridad en los últimos años: 25 elementos de la Guardia Nacional fallecidos durante el despliegue en Tapalpa, Jalisco, confirmó el secretario de Seguridad, Omar García Harfuch.
En medio de una jornada marcada por violencia en al menos 20 estados, el funcionario detalló que tras el operativo contra el líder del Cártel Jalisco Nueva Generación se registraron 85 narcobloqueos y 27 ataques directos contra autoridades. Todos los bloqueos, aseguró, fueron controlados con el despliegue coordinado de fuerzas federales y estatales.
El saldo preliminar incluye además la muerte de un custodio, un elemento de la Fiscalía de Jalisco y un civil. A ello se suman 15 integrantes de distintas corporaciones que resultaron heridos durante los enfrentamientos. Del lado de los agresores, 34 presuntos sicarios fueron abatidos y 70 personas quedaron detenidas por su probable participación en los disturbios.
La presidenta Claudia Sheinbaum sostuvo que, pese a la magnitud de los hechos, este lunes el país amaneció sin bloqueos carreteros y con la actividad prácticamente restablecida.
Desde Palacio Nacional, afirmó que se instaló un centro de mando permanente donde participan los titulares de Seguridad, Defensa y Marina para dar seguimiento puntual a la situación.
El operativo en Tapalpa fue ejecutado por fuerzas especiales del Ejército mexicano y derivó en la localización y abatimiento de Oseguera Cervantes, considerado durante años uno de los objetivos prioritarios del gobierno federal.
De acuerdo con el gabinete de seguridad, la acción fue resultado de trabajos de inteligencia y seguimiento, con intercambio de información con agencias estadounidenses, aunque recalcaron que la intervención fue realizada por elementos nacionales.
La reacción violenta posterior incluyó quema de vehículos, bloqueos carreteros y ataques armados en distintas regiones del país. Videos difundidos en redes sociales mostraron carreteras cerradas con tráileres incendiados y convoyes de seguridad desplegándose en puntos estratégicos.
Durante su mensaje, la presidenta envió condolencias a las familias de los uniformados fallecidos y reconoció la labor de las Fuerzas Armadas y de la Guardia Nacional, además, señaló que el objetivo inmediato fue reservar la estabilidad y evitar que los grupos criminales intentaran reorganizarse tras la caída de su líder.
Autoridades federales indicaron que la vigilancia se mantiene reforzada en los estados donde se registraron los principales hechos de violencia, mientras continúan las investigaciones para determinar responsabilidades y dar seguimiento a las detenciones realizadas.









