La figura de Javier “Chicharito” Hernández volvió a dividir opiniones en México. Esta vez no por su desempeño en la cancha, sino por un mensaje que compartió en TikTok, en el que pidió a las mujeres “encarnar su energía femenina” y dejarse “liderar por los hombres”.
El video, que se viralizó de inmediato, fue señalado como promotor de ideas sexistas y tradicionalistas, lo que derivó en un castigo formal de parte de la Federación Mexicana de Futbol y un deslinde institucional por parte de las Chivas de Guadalajara.
En su intento por contener la crítica, el delantero publicó una serie de mensajes en Instagram donde se disculpó por las repercusiones de sus palabras y aseguró estar en un proceso de aprendizaje.
“Lamento profundamente cualquier confusión o malestar que mis palabras recientes hayan causado; nunca fue mi intención limitar, herir ni dividir”, escribió. Con 36 años y una larga trayectoria en Europa, Hernández se definió como “padre, hombre y miembro de esta comunidad”, y afirmó que su prioridad es actuar con humildad y responsabilidad.
La Federación Mexicana de Futbol, a través de su Comisión de Género y Diversidad, emitió un comunicado para aclarar que los comentarios de Hernández constituyen violencia simbólica. Se le impuso una multa económica y un apercibimiento.
Por su parte, el club Guadalajara reiteró que el mensaje del delantero es una expresión individual, ajena a los valores de la institución. Las sanciones internas también fueron aplicadas, aunque no se revelaron los montos ni la duración de las medidas disciplinarias.
El caso volvió a poner en el centro del debate la relación entre deporte, masculinidad y poder. Las palabras de Hernández retoman ideas muy arraigadas en ciertos círculos deportivos, donde los discursos sobre la familia y el género suelen estar marcados por roles rígidos y conservadores.
La presidenta Claudia Sheinbaum fue una de las figuras públicas que alzaron la voz, subrayando la necesidad de combatir estos mensajes desde todas las esferas, incluida la del futbol.
Aunque el delantero no ha retirado los videos originales, su respuesta apunta a una estrategia de contención que busca reparar el daño a su imagen pública. Las reacciones, sin embargo, han sido mixtas.
Mientras algunos lo consideran valiente por enfrentar el escrutinio, otros señalan que las disculpas no bastan cuando se trata de violencia mediática con impacto social. La discusión sigue abierta y pone de relieve el peso simbólico de los ídolos deportivos en la construcción del discurso público.