Antes de las herramientas digitales y las grandes producciones contemporáneas, la animación mexicana ya experimentaba con personajes, movimiento e historias propias. Una selección de cortometrajes filmados durante la década de 1930 regresó a la pantalla en la BUAP, como parte de una jornada dedicada a recuperar los orígenes de esta expresión cinematográfica.
La proyección abrió las actividades organizadas por la Facultad de Artes Plásticas y Audiovisuales (ARPA) para conmemorar el Día Mundial de la Animación, con un programa de tres días que incluye exhibiciones, ponencias y conversaciones con especialistas en distintos espacios del Complejo Cultural Universitario (CCU).
Entre las obras presentadas destacan Paco Perico en premiere (1935), Una noche de posada (1937), La vida de las abejas (1937) y The Cockroach (1937), producciones que permiten acercarse a las primeras experiencias de animación cinematográfica en México.
Los materiales fueron restaurados por Jania Alarcón, ilustradora y especialista en restauración digital de material fílmico, quien también compartió con los estudiantes su experiencia profesional.
La animación mexicana antes de la era digital
La exhibición de los cortometrajes de los años treinta permitió recuperar una etapa temprana de la producción animada nacional, cuando los recursos técnicos y las posibilidades de creación eran distintos de los actuales.
Las cuatro películas seleccionadas forman parte de una muestra que destaca la creatividad y la experimentación presentes en los primeros trabajos mexicanos de este género.
La intervención de Jania Alarcón incorporó otra dimensión a la jornada: la conservación del patrimonio audiovisual y la importancia de recuperar materiales cinematográficos para que puedan ser conocidos por nuevas generaciones.
La restauradora compartió sus experiencias con los alumnos, quienes tuvieron la oportunidad de conocer tanto las obras como el trabajo especializado necesario para preservar películas antiguas.
El encuentro vinculó así la historia de la animación con una actividad contemporánea fundamental para el cine: la restauración digital.
Tres días de proyecciones y encuentros en el CCU
La celebración comenzó en la Sala de Cine 1 del Complejo Cultural Universitario, donde se inauguró el programa académico y cinematográfico.
Víctor Alejandro Ruiz Ramírez, director de la Facultad de Artes Plásticas y Audiovisuales, destacó la importancia de organizar actividades que complementen la formación de los estudiantes y permitan conocer el desarrollo de la animación en México.
El académico subrayó el lugar que ocupa esta disciplina dentro de la producción audiovisual nacional y su relevancia para quienes se preparan profesionalmente en las artes visuales.
Las actividades continuarán durante tres días en las Salas de Cine y el Aula Virtual del CCU, con un programa integrado por proyecciones, ponencias y pláticas.
Cristabel Esquivel García, académica de ARPA y organizadora del encuentro, reconoció la participación de los estudiantes y el respaldo institucional para desarrollar la conmemoración.
Recuperar el pasado para comprender la animación actual
La programación de la BUAP coloca a los primeros cortometrajes animados mexicanos como punto de partida para una conversación sobre la creación audiovisual.
La selección de películas de 1935 y 1937 permite observar una etapa de la cinematografía nacional que forma parte de su patrimonio histórico y artístico.
Al incorporar la experiencia de una restauradora digital, la jornada también acerca a los estudiantes a una actividad que conecta la tecnología contemporánea con la preservación de las obras del pasado.
El Día Mundial de la Animación se convierte así en una oportunidad para revisar no solamente las posibilidades creativas del género, sino también la necesidad de conservar sus antecedentes.
Las imágenes recuperadas de Paco Perico en premiere, Una noche de posada, La vida de las abejas y The Cockroach vuelven a circular casi nueve décadas después de su producción. Su exhibición recuerda que la historia de la animación mexicana también se encuentra en las películas que han sobrevivido al paso del tiempo y que hoy pueden regresar a las pantallas gracias al trabajo de restauración.














