La planta Volkswagen de Puebla enfrenta la posibilidad de una nueva huelga después de que 3 mil 135 trabajadores rechazaron por segunda ocasión la propuesta salarial de la empresa alemana. El Sindicato Independiente de Trabajadores de la Industria Automotriz, Similares y Conexos Volkswagen de México (SITIAVW) mantiene el emplazamiento para el 22 de octubre, cuando podría detenerse la producción en Cuautlancingo.
La consulta sindical dejó 2 mil 452 votos a favor de la oferta patronal y 3 mil 135 en contra. La propuesta contemplaba un incremento global de 13.16 por ciento distribuido entre 2026 y 2027, aunque los aumentos directos al salario serían de 3.80 y 0.50 por ciento, respectivamente.
La diferencia entre el porcentaje global anunciado por Volkswagen y el dinero que recibirían los trabajadores en su salario constituye uno de los puntos centrales de la disputa. La oferta incorporaba prestaciones, aportaciones al fondo de ahorro, ajustes de categorías y un pago único, conceptos que no representan incrementos permanentes al sueldo.
Volkswagen advierte que no pondrá en riesgo sus finanzas
La respuesta de la armadora endureció el conflicto. Aunque reconoció el derecho de los trabajadores a rechazar la propuesta, Volkswagen expresó su preocupación y decepción por el resultado de la consulta.
“Este acuerdo representa el mayor esfuerzo viable para la empresa dadas las condiciones actuales”, afirmó la compañía en un comunicado.
La empresa advirtió que está dispuesta a mantener el diálogo, pero rechazó aceptar condiciones que, desde su perspectiva, comprometan la estabilidad financiera de la fábrica y su continuidad.
La postura patronal reduce el margen de negociación frente a una base sindical que ya rechazó dos ofrecimientos. Para los trabajadores, la votación representa un mandato de buscar mejores condiciones. Para Volkswagen, el resultado abre la posibilidad de una suspensión de actividades con consecuencias para su operación industrial.
El aumento salarial y la recontratación de 611 obreros
La propuesta sometida a consulta incluía un incremento global de 9.41 por ciento para 2026, integrado por una mejora salarial directa de 3.80 por ciento, ajustes para 447 técnicos especialistas, aportaciones al fondo de ahorro y un pago único de 17 mil 800 pesos.
Para 2027, la empresa ofrecía una mejora general de 3.75 por ciento, que incorporaba una inflación estimada de 3 por ciento, un aumento directo al sueldo de 0.50 por ciento y una aportación adicional al ahorro.
Uno de los compromisos más relevantes era la recontratación de 611 trabajadores despedidos en agosto. La recuperación de esas plazas quedó vinculada a la aceptación del convenio bianual, lo que añadió otra dimensión a la negociación salarial.
El rechazo también exhibió inconformidad con la organización de la consulta. Trabajadores denunciaron que la boleta sindical identificaba la opción negativa con la palabra “Huelga”, mientras que la alternativa favorable describía los beneficios de la propuesta.
Algunos empleados interpretaron esa redacción como un intento de presionar el voto. La denuncia no equivale a una determinación de las autoridades laborales ni invalida automáticamente la consulta.
La sexta huelga de Volkswagen en Puebla
La votación del 11 de septiembre ya había rechazado una oferta global de 10.04 por ciento. La segunda negativa confirma que las diferencias entre la empresa y sus trabajadores persisten, pese a las modificaciones incorporadas al nuevo ofrecimiento.
Volkswagen ha enfrentado cinco huelgas durante su historia industrial en Puebla. La más prolongada comenzó en 1987 y se extendió durante 57 días. También hubo suspensiones laborales en 1981, 2000, 2006 y 2009, todas vinculadas con disputas contractuales o salariales.
El nuevo emplazamiento establece las 11:00 horas del 22 de octubre como momento a partir del cual podría comenzar la huelga. Hasta entonces, la producción continuará con normalidad, salvo que empresa y sindicato alcancen otro acuerdo.
El resultado de la consulta dejó una diferencia de 683 votos entre quienes rechazaron y quienes aceptaron la propuesta. La mayoría sindical volvió a cerrar la puerta al ofrecimiento patronal, mientras Volkswagen insiste en que llegó al límite de sus posibilidades financieras.
Ambas posiciones deberán encontrar una salida antes del 22 de octubre. De lo contrario, la disputa por el salario pasará de las urnas sindicales a las líneas de producción.















