Dulce Gómez / @dulcgomez
Tras 600 días de administración, el gobernador Alejandro Armenta Mier planteó una nueva etapa para Puebla, en la que el reto será pasar de la ejecución de obras y programas a la consolidación de capacidades que permanezcan en el tiempo y permitan generar bienestar en todas las regiones del estado.
Durante el informe presentado este jueves en el Centro Expositor, ante alrededor de cinco mil personas, el mandatario delineó la ruta de su gobierno bajo el concepto de pasar de “Pensar en Grande” a “Transformar en Grande”, con tres ejes principales: seguridad, justicia y riqueza comunitaria.
Armenta sostuvo que esta transformación debe traducirse en un estado más seguro, conectado, competitivo, moderno y humano, donde la infraestructura, la inversión, la innovación y la tecnología sean herramientas para mejorar las condiciones de vida de las familias.
“No se trata de hacer más, sino de construir un estado más seguro, más conectado, más competitivo, más moderno y más humano”, afirmó.
La primera etapa permitió definir prioridades, recuperar la planeación y colocar el poder público al servicio de la gente. La siguiente exige convertir esa visión en resultados duraderos, instituciones más eficaces y mejores condiciones de vida.
Armenta señaló que el objetivo es construir un Puebla más seguro, conectado, competitivo, moderno y humano, con políticas articuladas alrededor de tres pilares: Seguridad, Justicia y Riqueza Comunitaria. La apuesta, explicó, es que el crecimiento económico no se quede en indicadores, sino que se traduzca en oportunidades, bienestar y derechos efectivos.

En coordinación con la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, el gobierno estatal mantendrá como guía los principios del Humanismo Mexicano y de la bioética social.
Bajo esta visión, la persona es el propósito central de la acción pública y la inversión, la infraestructura, la innovación y la tecnología son herramientas para elevar la calidad de vida.
En Riqueza Comunitaria, el reto será extender los beneficios del crecimiento hacia todo el territorio.
El gobernador señaló que la siguiente etapa de su administración tendrá como propósito que las políticas públicas no sean acciones aisladas ni dependan de coyunturas, sino que se conviertan en capacidades institucionales que puedan mantenerse y beneficiar a las próximas generaciones.
“Nos interesa construir la transformación más profunda. No se trata de acumular cifras, sino de construir capacidades; no es solamente resolver el presente, sino preparar el futuro. No es gobernar para la siguiente elección, sino gobernar para la siguiente generación”, subrayó.
Infraestructura para conectar al estado
Dentro de los proyectos que forman parte de esta nueva etapa se encuentra la intervención de 28 mil vialidades, de las cuales 13 mil estarán en la zona metropolitana y 15 mil corresponderán a carreteras.

El objetivo, explicó, no será únicamente pavimentar, sino reducir tiempos de traslado, mejorar la seguridad vial y facilitar el acceso de las familias a escuelas, hospitales, mercados y centros de trabajo.
También reiteró que el transporte por cable forma parte de la estrategia de movilidad, con la intención de ampliar las alternativas de traslado y generar infraestructura que responda a las necesidades futuras de Puebla.
Tecnología para generar nuevas oportunidades
La apuesta por la innovación será otro de los componentes de “Transformar en Grande”.
Armenta destacó proyectos como Kutsari y Yankuilotl, además del Centro Nacional de Diseño de Semiconductores de México.

El mandatario planteó que Puebla puede convertirse en un referente tecnológico del sur-sureste del país y generar empleos especializados mediante la formación de talento local.
“Queremos ser el Silicon Valley del sur-sureste del país”, expresó.
A esta estrategia se suma la expansión de la Marca Puebla Cinco de Mayo, que, según el gobernador, ya registra ventas por dos millones de dólares en Nueva York y Nueva Jersey, con la intención de que los productores poblanos puedan acceder a nuevos mercados y participar en cadenas de valor.

Campo y riqueza comunitaria
En el sector agropecuario, la administración estatal contempla ampliar la capacidad de mecanización y tecnificación.
Para el próximo año se prevé contar con 2 mil 500 equipos agrícolas, con capacidad para atender hasta 400 mil hectáreas.
La intención, expuso Armenta, es que las comunidades no sean únicamente proveedoras de materias primas, sino que puedan participar en procesos de transformación y comercialización para obtener mayores beneficios de su producción.
El productor Raúl Vázquez Ortiz reconoció los apoyos recibidos durante la actual administración.
“Ahí está el ejemplo, ahí está la semilla, ya viene madurando gracias a usted que nos echó la mano con los tractores y el fertilizante”, expresó.
Delfina Moreno Muñoz, tesorera del Programa de Obra Comunitaria, destacó además la participación de las mujeres en las decisiones de las comunidades.
“Visibilizar a las mujeres y que el dinero sea administrado por el pueblo es el objetivo del asambleísmo”, señaló.
Seguridad y justicia con mayor cercanía
En materia de seguridad, el gobernador sostuvo que el reto será que los avances institucionales se reflejen en la vida cotidiana de las familias.
La estrategia continuará mediante coordinación entre los tres órdenes de gobierno, inteligencia, prevención, profesionalización policial y proximidad social, además de las Mesas de Paz y Ferias de Paz.
La intención, dijo, es atender no sólo los delitos, sino también las causas de la violencia mediante educación, deporte, cultura, empleo, salud mental y recuperación de espacios públicos.
En materia de justicia, planteó acercar los servicios a las comunidades y reducir las barreras que enfrentan las personas para acceder a las instituciones.
Para las mujeres, destacó los 48 Centros LIBRE-Casas Carmen Serdán, mientras que el CEPOSAMI representa una estrategia de atención especializada en salud mental para niñas, niños y adolescentes.
Agua y medio ambiente
La agenda de futuro también contempla el modelo de Economía Circular del Agua, cuya primera planta se desarrolla en Tepeaca.
La estrategia busca tratar las aguas utilizadas, evitar que regresen contaminadas a ríos y cuencas y darles un segundo uso, principalmente en actividades agrícolas.
Armenta también vinculó esta política con el rescate del río Atoyac, la protección de los bosques y la defensa del derecho al agua.

Mujeres, deporte y nuevas generaciones
Durante el encuentro, representantes de distintos sectores compartieron testimonios sobre programas de la administración estatal.
El atleta de alto rendimiento Gibrán Zea reconoció el respaldo al deporte y afirmó: “Aquí sí se puede, aquí vamos a cumplir los sueños”.
La integrante de la Guardia Forestal Fátima Abril de la Torre Osorio habló sobre las oportunidades para las mujeres y sostuvo: “Es tiempo de mujeres, es tiempo de nuevas oportunidades y es tiempo de demostrar que podemos llegar tan alto como nos lo propongamos”.
La cocinera tradicional de Tlatlauquitepec, Teresa Jaimes Hernández, destacó la preservación de la gastronomía poblana: “Lo seguimos transmitiendo de generación en generación, preservando recetas, tradiciones y técnicas de la cocina tradicional”.
Por su parte, Beatriz Alonso Aparicio, habitante de San Antonio Abad, reconoció las obras de pavimentación realizadas en su comunidad.
“Vemos un ejército de trabajadores y mucha maquinaria rescatando a Puebla, gracias gobernador”, expresó.
Andrea García, brigadista multifuncional de Protección Civil y Gestión del Riesgo de Desastres, resaltó las oportunidades para las nuevas generaciones y las mujeres: “Su confianza tiene rostro, uniforme y la vocación de servir”.
“Transformar en Grande”, la nueva ruta
A 600 días de gobierno, Armenta afirmó que la siguiente etapa no debe centrarse únicamente en aumentar el número de obras, programas o indicadores, sino en conseguir que las capacidades construidas permanezcan y alcancen a todas las regiones.
El mandatario planteó que el desarrollo debe reflejarse en situaciones concretas de la vida cotidiana: menores tiempos de traslado, mejores ingresos para productores, oportunidades laborales para jóvenes, atención para las infancias, seguridad para las mujeres y servicios para las comunidades.

La apuesta final, sostuvo, es alcanzar una prosperidad compartida, donde el crecimiento económico se traduzca en bienestar y derechos efectivos.
“No es acumular cifras, es construir capacidades. No es solamente resolver el presente, es preparar el futuro. No es gobernar para la siguiente elección, sino gobernar para la siguiente generación”, reiteró.
Con ello, el gobernador definió el tránsito de “Pensar en Grande” a “Transformar en Grande” como la ruta para consolidar los proyectos de infraestructura, seguridad, justicia, tecnología, campo y desarrollo humano que, afirmó, deberán trascender el actual periodo de gobierno.
















